El espionaje político en México es uno de los temas a los que la justicia raras veces llega. La impunidad ha prevalecido en los casos más sonados.

Uno de ellos, el más recordado porque por primera vez se descubría infraganti un presunto centro de operaciones de espionaje, fue en Campeche en 1998. Doce años después de ese escándalo el caso sigue en la impunidad.

Layda Sansores, quien por accidente descubrió el centro de intervenciones telefónicas campechano, recuerda que en ese mismo año presentó ante instancias de seguridad pública 7,308 pruebas del delito y a tres espías adscritos, pero no se ha consignado a los responsables del lugar.

Las pruebas entregadas a la Procuraduría General de la República y al Congreso de la Unión estipulan que los tres responsables del centro, que se encontraban en operación el 4 de marzo de 1998 en Campeche, fueron entrenados por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), instancia que los envió a Israel para especializarlos como espías, según la exsenadora de Convergencia.

Cuando Sansores San Román entró junto a un grupo de resistencia civil al lugar donde también encontraron las grabaciones de la negociación por el secuestro del exsecretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, tuvieron que rogar a la policía que levantaran el acta.

Entrevistada por El Economista, dijo que Samuel Weinberg, representante de la empresa Teletron LTD, aún tiene los cheques que le pagó el gobierno del estado, en ese entonces a cargo de Jorge Salomón Azar, en los cuales se evidencia la compra de la máquina que era capaz de registrar 3,000 llamadas al mismo tiempo; sin embargo, las autoridades no investigan el delito de espionaje porque son parte de la complicidad oficial .

Exaltada, explicó que no hay nada peor que saberse víctima del espionaje, por lo que espera llegar a instancias internacionales para denunciar el ultraje. Y es que no sólo por teléfono, sino en su casa, en el comedor y hasta en la recámara tenía micrófonos que transmitían hacia el centro de inteligencia, el cual abarcaba sólo dos cuartos con computadoras y cables por doquier, donde se encontraron pruebas de que había otros 20 centros más en los que se practicaba el delito: Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Veracruz.

Encontró grabaciones de su vida. Desde hace siete años seguían sus conversaciones de trabajo, políticas, de resistencia social y de relaciones amorosas. Y como a ella también siguieron las pláticas de funcionarios públicos, del Ejército y de los adversarios políticos, pues en 1997 se dio el cambio de gobierno, donde el PRI ganó la gubernatura con José Antonio González Curi.

Otro centro de espionaje

Otro caso fue el de lo dos centros de intervención telefónica descubiertos en abril pasado en Cancún, Quintana Roo, se presumen como ejemplo de su uso con fines electorales.

La investigación sigue en curso y en ella se relaciona el delito a gente presuntamente cercana al excandidato del PRD a Gobernador de la entidad, Gregorio Greg Sánchez; sin embargo, no hay detenidos por este caso.

Era para tener el control de toda la política. Nos habían dicho que Greg iba para Gobernador y tenía que saber todo el movimiento, me pagaban 5,000 pesos a la semana , declaró a la prensa Estela González Tun, capturista en el centro de espionaje y quien no fue detenida.

Juan Ramírez, único detenido por la operación de los dos lugares de intervención telefónica, obtuvo su libertad al pagar una fianza, horas después de ser detenido.

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