La pandemia de coronavirus ha significado retos sanitarios, económicos y sociales. Hasta ahora en México el virus ha cobrado la vida de cerca de 250,000 personas según los registros oficiales; 3.8 millones de personas se sumaron a las filas de la pobreza, y cerca del 20% de los empleos formales e informales perdidos no se han recuperado. La crisis Covid-19 también golpeó con fuerza la salud mental de las personas

El 2020 fue definitivamente el año de la muerte en México. El Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) publicó los datos preliminares sobre mortalidad con un dato doloroso: las muertes incrementaron 45% en comparación anual. Mientras en 2019 se registraron 747,784 defunciones, para el año de la pandemia casi se duplicaron a 1 millón 086,094. 

Y de entre todas las causas de muerte, uno de los rubros que incrementó de manera importante fue el de defunciones por suicidio: 7,869 personas en solo un año. Este es el registro más alto al menos desde el 2010 y significó un aumento de 9% respecto a 2019.

La Covid-19 aceleró la tendencia que ya se observaba desde años previos; los problemas de salud mental son una de las problemáticas más invisibilizadas pero más persistentes en la sociedad mexicana. Ya iniciada la pandemia, las autoridades internacionales de salud lideradas por la OMS insistían en generar políticas públicas dirigidas a atender los efectos emocionales de la crisis en la población. 

En México, como en otros países, los esfuerzos han sido insuficientes. Lo que sucede en los ámbitos privados, como lo son los hogares, está todavía lejos del alcance de las políticas sociales. No sólo podemos observar esta tendencia en el número total de suicidios registrados, el IMSS también publicó información sobre los incrementos en casos de ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. 

La UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) también publicó estudios sobre los incrementos en los problemas de salud mental e incluso impulsó, en coordinación con las autoridades sanitarias, líneas de atención psicológica y psiquiátrica. Entre los datos que fue posible recabar, se encuentra también un importante vínculo entre la incidencia de problemáticas económicas y de violencia y los problemas de salud mental. 

En esta línea, también se encontró que a nivel estatal los estados que presentaron mayor incidencia de suicidio en el 2020 fueron el Estado de México, Jalisco y Chihuahua, concentrando cerca del 26% del total de casos. 

El Estado de México registró 832 casos de suicidio en 2020, mientras que en Jalisco hubo 655 casos y en Chihuahua, 541. Las entidades con los menores registros fueron Guerrero y Colima (con 50 casos cada una) y Tlaxcala (con 52).

Además del personal de salud que atiende en primera línea la pandemia, las personas que son víctimas de agresiones en el hogar, que perdieron empleos o que consumen sustancias nocivas desarrollan niveles importantes de estrés y otras complicaciones emocionales y mentales. 

La pandemia ha incrementado de manera significativa las problemáticas relacionadas con la salud mental, pero también evidencia la importancia de atenderlas desde una perspectiva integral y de derechos. 

Si tú o alguien que conoces necesita asesoría o atención psicológica/psiquiátrica aquí encontrarás algunas alternativas: https://coronavirus.gob.mx/salud-mental/

También puedes solicitar ayuda en el Instituto Nacional de Psiquiatría: http://inprf.gob.mx/

La Línea de la Vida para atención de emergencias relacionadas con la salud mental es: 8009112000

ana.garcia@eleconomista.mx