Si la gente piensa que yo soy el hombre providencial, está equivocada. No soy Noé, pero soy una especie de arqueta navegando en un barco ceroso donde vamos todas las especies y tenemos que llevar esta arca a buen término y no podemos prescindir de nadie , asegura el poeta Javier Sicilia.

Entrevistado por El Economista, quien encabeza el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad dice estar listo para entablar el diálogo con el presidente Felipe Calderón, con el Congreso (tentativamente el 18 de julio próximo) y con la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago); sin embargo, lamenta que no haya invitación del Poder Judicial (jueces y tribunales) para atender a las familias de los secuestrados, ejecutados y desaparecidos en el país, como resultado de la lucha contra el crimen y el narcotráfico emprendida por el gobierno federal desde el 2006. Para ellos no existimos, no existe la demanda ciudadana , afirma.

Tras encabezar la Caravana del Consuelo por la Paz con Justicia y Dignidad para recoger en los nueve estados más violentos del país historias de dolor, Sicilia asegura que su único objetivo es terminar con el cheque en blanco que la ciudadanía entrega al Presidente de la República, gobernadores y legisladores, y que éstos respondan a la población con garantías de seguridad y justicia. A veces parece que la clase política no está viendo la dimensión y la emergencia nacional que estamos viviendo , condena.

El poeta advierte que no se prestará a un diálogo de sordos con los poderes del Estado mexicano, donde no haya un compromiso de dar respuesta a cambiar la estrategia de lucha anticrimen, aprobar la reforma política y evaluar los mecanismos para el retiro del Ejército de las tareas de seguridad, como prioridad.

¿Qué demanda llevarán al Congreso y al presidente Felipe Calderón?

Vamos a exigir, como base fundamental, respuesta a las víctimas, tratar de articular en ese espacio mínimo para que con justicia podamos realmente reconstruir la democracia, porque se nos está yendo de las manos y después no habrá justicia para nadie, ni para la vida .

¿Qué le haría levantarse de la mesa de negociación?

Sólo una cerrazón por parte de las autoridades. Nosotros estamos exigiendo cosas muy concretas, muy de ética política, de romper las inercias y el cheque en blanco que se da con la votación a los partidos para que realmente hagan su trabajo, que es servir a la ciudadanía. No hay ningún punto que no pueda ser discutido con ética política. Si se niegan, simplemente no hay diálogo, porque hay obstinación protegiendo intereses y no los derechos de la ciudadanía.

¿Se considera atendido con el llamado de Felipe Calderón al Congreso para aprobar la reforma política?

(Es un mensaje) muy sano, la propia iniciativa es de él, es importantísimo que esa ley se haga, para que la política no siga secuestrada por intereses legislativos, partidarios, pero queremos que se agregue a esa iniciativa que manda el Presidente la revocación de mandato, el plebiscito, la segunda vuelta, el voto blanco, la pérdida del fuero para que la población no quede inerme frente a la inercia de sus gobernantes.

¿Hasta dónde quiere llegar su movimiento?

A que se haga una vida más democrática, más participativa, pero sobre todo que se haga justicia, porque la revelación de dolor y el lamento de las víctimas no pueden seguir existiendo. Ése es el reclamo y vamos a estar presionando hacia allá constantemente.

¿Han tenido respuesta de los gobernadores hacia las víctimas?

No, para nada, por desgracia. Y aquí me parece grave, así como se respondió con una invitación del Ejecutivo, del Legislativo, hay invitación de la Conago, pero no hay invitación del Poder Judicial, que están también profundamente involucrados en esto. Para ellos no existimos, no existe la demanda ciudadana.

¿Qué espera tras el diálogo?

Que podamos aprobar la reforma política y poder cambiar la estrategia del Ejecutivo y transformar la Ley de Seguridad Nacional en una norma de ley y no de violencia que proteja a los ciudadanos y los derechos humanos, en el marco de una lección que no nos sirve a nadie, que nos está haciendo mucho daño. También contemplé la posibilidad de cuándo y cómo vamos a sacar al Ejército, en qué tiempos y cómo lo vamos a sustituir.

No me interesa a mí la foto. No tengo interés político, no tengo ninguna agenda. Simplemente hablo porque todos somos actores, voy a hablar con todos, y todos estamos en este mismo barco. Siempre he comparado esto con el arca de Noé. No soy Noé, pero soy una especie de arqueta navegando en un barco ceroso donde vamos todas las especies y tenemos que llevar a esta arca a buen término. No podemos prescindir de nadie .

¿En qué cree Javier Sicilia en términos ideológicos y políticos?

No tengo ideología, simplemente ser fiel a lo que a mí me parece una de las mayores revelaciones del ser humano, que es el Evangelio; y el Evangelio no es ideológico, es la verdad del hombre en su más profunda expresión , concluye.

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