Para combatir el contrabando de armas en la frontera norte, al gobierno de Estados Unidos de América le falta todavía mucho por hacer y aportar, afirmó Alfonso Durazo Montaño.

“Este es uno de los grandes temas de la estrategia de seguridad. Lo que ha dado esta impresionante capacidad de fuego al crimen organizado ha sido, precisamente, el contrabando”.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana reconoció que mientras no se disminuya la capacidad de fuego que tiene el crimen organizado por el contrabando de armas, los cuerpos de seguridad “no serán nunca suficientemente eficaces”.

El funcionario sonorense participó en la mesa sobre seguridad, junto con los secretarios de Gobernación, Defensa Nacional y Marina, y el comandante de la Guardia Nacional, Olga Sánchez Cordero, Luis Cresencio Sandoval, Rafael Ojeda y Luis Rodríguez Bucio, respectivamente, durante la XXXI Reunión de Embajadores y Cónsules de México 2020, realizada en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En respuesta a la pregunta formulada por Juan Carlos Mendoza, cónsul de México en Laredo, sobre la estrategia para controlar, regular y detener las actividades delictivas entre México y Estados Unidos, específicamente el aumento dramático del tráfico de armas y de dinero en efectivo, Durazo Montaño explicó que en materia de colaboración internacional hay ocho grupos, uno de éstos especializado en el diseño de la estrategia de combate al contrabando de armas.

Desde finales del año pasado, indicó, se cubren cinco puntos de la frontera norte del país con equipo de alta tecnología y personal adicional para empezar a combatir el contrabando de armas y el trasiego de dinero en efectivo.

“Tenemos, en esta iniciativa, la disposición, la voluntad del gobierno norteamericano. Sin embargo, también estimamos que falta todavía mucho por hacer, por aportar de parte de nuestra contraparte norteamericana”.

Informó que el objetivo es sellar las fronteras norte y sur, y avanzar a las aduanas interiores y a los puertos del país.

El problema del tráfico de armas es tan grave, dijo, que diariamente ingresan a México alrededor de 2,000 equipos de contrabando, que al año suman más de 700,000 de muy alto calibre.

A manera de ejemplo, comentó que en los casos de la tragedia sucedida a la familia LeBarón, y las armas que usaron los narcotraficantes en Culiacán, Sinaloa, cuando no se logró la detención de Ovidio Guzmán, el hijo del Chapo, todas eran de fabricación estadounidense.

La agravante, enfatizó, es que esas armas fueron fabricadas para uso exclusivo del Ejército de EU.

García Luna y sus nexos

Por otra parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador llamó a transparentar el caso de Genaro García Luna sobre quien recientemente trascendió que se encuentra en negociaciones con autoridades de EU sobre los cargos que le imputan de trasiego de drogas.

“Ojalá se conozca toda la verdad y se señale a todos los involucrados, tanto del gobierno de Estados Unidos como del gobierno de México, porque hubo operativos que se hicieron de manera conjunta, acuérdense del Rápido y Furioso. No nada más tiene que ver con los funcionarios del gobierno de México, también funcionarios, autoridades del gobierno de Estados Unidos”, expuso.

[email protected]