Aunque los pronósticos de Conagua indican que cesarán las lluvias en los próximos días en el sureste del país, aún los ríos desbordados amenazan a la población.

En Tabasco, indicó Conagua, siete ríos desbordaron: San Pedro, De la Sierra, Usumacinta, Grijalva, Puxcatán, Samaria y Tulijá.

El río Grijalva, que estaba ayer 9 de noviembre, 1.66 metros por arriba de su nivel máximo, provocó nuevas inundaciones en Villahermosa. Decenas de familias abandonaron sus hogares.

El gobernador Adán Augusto López previó que la situación de Villahermosa progresará, debido a que el nivel de la presa Peñitas, cuyo desbordamiento causó inundaciones en la capital, ha disminuido derivado del cese de las lluvias.

Macuspana —de donde es originario el presidente Andrés Manuel López Obrador— se mantenía en alerta debido al alto nivel de los ríos Puxcatán y Tulijá los cuales, hasta ayer 9 de noviembre, tenían un nivel de 1.57 y 3.60 metros por arriba de su nivel, respectivamente, según Conagua.

La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, expuso que la precipitación acumulada en Tabasco, del 1 de enero al 31 de octubre, es de 2,830 litros por metro cuadrado, 18% más respecto de la media nacional.

En Chiapas, en las localidades de El Divisadero, Benito Quesada, Las Camelias y El Clavel, en el municipio de Berriozábal, comenzó a llegar ayuda humanitaria. Sin embargo, registraban inundaciones.

Según información del gobierno local, en las últimas horas se desbordaron 87 ríos que afectaron 54 municipios. El desbordamiento de ríos y presas por las fuertes lluvias han dejado más de 180,000 damnificados en Tabasco, Chiapas y Veracruz, según la Coordinación Nacional de Protección Civil. Hasta ayer 9 de noviembre, se contabilizaban 27 muertes a causa de las inundaciones.

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