“Hartazgo”, esa es la palabra que citan los analistas para explicar el éxito que han tenido los exdeportistas en las urnas en la última década. La receta es sencilla: los partidos políticos los llaman y les ofrecen estar en las boletas electorales y listo, ya está.

Más de 50 cargos políticos entre diputaciones federales, locales, senadurías, alcaldías, presidencias municipales, han sido ocupadas por exdeportistas entre el 2003 y el 2017 de acuerdo con datos recopilados por este diario y para las elecciones que se realizarán el 1 de julio, al menos 10 buscan un cargo público.

—¿Cree que los políticos aprovechan el deporte como imagen, lo explotan y también a los deportistas?, se le cuestiona a Manuel Negrete, quien busca la alcaldía de Coyoacán en la CDMX.

—Muchas personas no creen en los políticos. Nosotros tenemos prestigio y lo que hemos conseguido es con base en nuestros logros y esfuerzo, venimos de abajo como todos y nos podemos entender bien con las personas, con la sociedad. No estamos por ambición.

El “hartazgo” —según los sondeos y las encuestas— ganará gubernaturas y alcaldías este mes de julio.

María José Alcalá, clavadista olímpica en la década de los 90, es maestra en Administración Pública y ahora es jefa de Misión de la delegación mexicana para los Juegos Centroamericanos. En el 2009 fue diputada local de Nezahualcóyotl, lugar donde también pretendió la presidencia municipal. En julio del 2012 apareció sonriente en fotos durante la campaña de Enrique Peña Nieto.

—Para ser responsable de un cargo político, ¿es necesario que el candidato sepa de leyes, de política?, se le pregunta a la ex clavadista

No es necesario que hayan estudiado Derecho (se ríe) entonces no tendríamos, en muchas cuestiones, candidatos. Es importante tener conocimiento del cargo que vas a ocupar y de lo que tienes que hacer. La gente que se involucre debe estar preparada y con conocimiento, y si no saben del tema, tener a los mejores asesores.

Candidatos deportistas... y el deporte olvidado entre presidenciables

“La sociedad le ha perdido el respeto y credibilidad a la clase política mexicana, no importa si eso significa votar por alguien con menos preparación académica o que no tenga un discurso articulado. Se prefiere eso que votar por lo mismo”, dice Diana Plaza, coordinadora de Comunicación del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y quien además ganó diploma olímpico en gimnasia en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

Las figuras deportivas son utilizadas como máquinas de voto, pero al menos en los discursos de los candidatos presidenciales, el deporte no es una prioridad.

Este diario revisó las propuestas de los candidatos a la Presidencia, disponibles en sus sitios web, y sólo la plataforma de Andrés Manuel López Obrador tiene un plan específico como la creación de un Comité Nacional de Cultura Física, elevar la importancia de la educación física dentro del sistema educativo y un Plan Nacional para el fomento de uso de bicicletas.

Pero ni Ricardo Anaya ni Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, dedican una línea al deporte. José Antonio Meade hace sólo un par de referencias, pero sin ser propuestas claras.

—Y entonces, si desde los candidatos presidenciales no hay ningún tipo de guiño al deporte... ¿por qué los partidos deciden postular a exdeportistas?

Bernardo de la Garza, quien fue candidato presidencial del PVEM en el 2006 (y declinara por Roberto Madrazo) y posteriormente  director de la Conade, dice:

“Sí, es verdad, todo es retórico. Pasa porque no se ha alcanzado a dimensionar y a entender las bondades que pueden tener las políticas deportivas para cualquier sociedad y cultura física. Los candidatos deportistas son buena imagen y retoman sus valores”.

Diana Plaza reflexiona: “El deporte prima el esfuerzo, la capacidad de trabajo y el sufrimiento para conseguir las cosas (...) y eso no lo tienen los partidos políticos y por ello deciden apostar por deportistas para nominarlos a puestos de elección”, reflexiona Diana Plaza.

Figura, polémico y querido en las urnas, así es Cuauhtémoc

Cuauhtémoc Blanco firma una camiseta, sonríe y dice a la cámara: “Licenciado Andrés Manuel López Obrador, yo sé que usted le va a los Pumas (...) pero espero que cuando reciba esta camiseta del América le dé un besito”.

¿Quién es Cuauhtémoc?

—Es el jugador que entró en Kingston a revivir a México e impulsarlo para ganar su boleto al Mundial del 2010; fue el futbolista que festejó simulando orinar una portería como un perro y el que se le fue a acostar a Ricardo La Volpe frente a su banco, burlándose luego de marcar un gol; es el candidato que pidió el voto para un partido que no era el suyo; Blanco también es quien llenó su currículum vitae con información de Wikipedia y el que le dice a sus rivales por la gubernatura de Morelos, “me la pelan”.

¿Por qué un exfutbolista famoso, pero con un comportamiento cuestionable, sin preparación académica, es capaz de ganarse la confianza de las personas y su voto?

Buscan discursos francos, sin tecnicismos

Hace tres años, en el Estado de Morelos la empresa Gabinete de Comunicación Estratégica realizó una encuesta sobre temas electorales y entre toda la batería de preguntas destacan dos:

—¿Quién cree que utilice a quién, el partido al candidato o el candidato al partido? 49.8%: el partido al candidato.

—¿Qué influye más en su decisión de voto, el partido o el candidato? 62.7%: el candidato.

Y Cuauhtémoc Blanco como candidato baila cumbia, reta y encara a sus oponentes de voto, sus discursos no superan los 20 minutos, pero es capaz de encender a quienes le miran, le dan muchos besos, le regalan tacos de cecina, de chicharrón, le piden muchos abrazos. Le quieren en la calle.

“A mí me costaría decir que el deporte es prioridad, si nos atenemos a los datos en el último sexenio no es así, pero sus figuras sí pueden ser una buena imagen para atraer votos”, reflexiona Juan Manuel Rotten, especialista en políticas públicas deportivas.

—¿Y el hartazgo es suficiente para votar por Cuauhtémoc Blanco?

Las personas se sienten representadas desde el punto de vista de ser franco, incluso porque va en contra de ese discurso técnico de algunos candidatos que nadie entiende. Y sí, el hartazgo está documentado en las encuestas y prefieren otras opciones y no es que no razonen quién es Cuauhtémoc, sino que prefieren a alguien más cercano, dice Diana Plaza.

Cuauhtémoc Blanco no terminó la secundaria y si las encuestas no fallan, es probable que sea el próximo gobernador de Morelos.

Hace un par de semanas, López Obrador estuvo en Cuernavaca con Cuauhtémoc Blanco en un mitin.

“El señor Obrador terminará con toda la bola de corruptos y ustedes me tienen a mí, confíen en que yo también los voy a combatir, les pido su apoyo, que estén con nosotros”, dijo Blanco aquel día. Ya no le temblaba la voz, su discurso era articulado, se miraba más como un político que como el exfutbolista. La transformación de uno de los ídolos de la Selección Mexicana.

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Manuel Negrete

“Estoy dispuesto a bajarme si no me dejan trabajar”

 

Manuel Negrete atiende la entrevista en la oficina del partido ubicada en el centro de Coyoacán, pero pide que en sus fotos no salga el logo del PRD.

Sin embargo, en imágenes como en la revista de la CDMX posa en Ciudad Universitaria cerca de rectoría y del estadio de los Pumas.

“Mejor aquí, sin nada de eso”, dice señalando el escudo y a lo largo de la entrevista ocupa vocabulario del futbol.

“Esto es como en la cancha. No sólo se necesita al estratega, también están los jugadores, asistentes, es un equipo”, expresa.

El exfutbolista profesional fue postulado por CDMX al Frente (la coalición PRD, PAN y Movimiento Ciudadano) para alcalde de Coyoacán.

Hace unos meses, usted sale con el candidato presidencial Ricardo Anaya dominando el balón y aquel día él se comprometió a apoyar el deporte, ¿pero sabía que en su plataforma que publica en su sitio web no tiene ninguna referencia al deporte?

No lo sabía y sabemos que todos los políticos utilizan el deporte como una plataforma, como imagen, ojalá que se pueda crear una política de activación física.

¿Si llega como alcalde, tendrá libertad de tomar cualquier decisión?

Hay acuerdos y plataformas qué respetar con los partidos que me están apoyando y tengo que responder. Si ganara, estoy dispuesto a bajarme de la responsabilidad si no me dejan trabajar mis propuestas.

En un recorrido por calles cercanas al centro de Coyoacán, se pueden encontrar mantas colgadas entre los postes de luz o en las paredes de las casas. ¿La propaganda? Negrete 32 años, atrás cristalizado en su gol de tijera que marcó en el Mundial de futbol en México en 1986. El 17 de junio —durante el partido de México contra Alemania en Rusia— Anaya se volvió a reunir con Negrete. Ambos respaldaron sus candidaturas, se tomaron fotos, salieron en televisión y gritaron gol.

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