Damnificados Unidos aclararon que no se oponen a la elaboración de un nuevo censo anunciado por la jefa de gobierno electa, Claudia Sheinbaum, pero exigen que para elaborarlo se les tome en cuenta y atiendan sus preocupaciones.

En conferencia de prensa en el Multifamiliar Tlalpan, Olivia Domínguez recordó que el 19 de septiembre pasado, Sheinbaum presentó su programa de reconstrucción, el cual tiene como elemento inicial la elaboración de un censo social y técnico de personas e inmuebles que resultaron afectados por el sismo de 2017.

La vecina de Pestalozzi 27, Colonia Narvarte, subrayó que como instrumento dicho censo servirá para la definición de políticas públicas, pero es preciso que se haga desde una visión integral e incluyente, pues sería lamentable que se limitara a un mero conteo de casas y número de habitantes.

“Necesitamos saber si en dichas casas hay niñas, niños, adultos mayores, personas con discapacidad, madres solteras, pues de ese modo se podrán destinar los apoyos o programas necesarios".

“En el caso de las zonas de Tláhuac e Iztapalapa no basta saber el número de viviendas afectadas, es preciso conocer cuántas están en buenas condiciones pero ubicadas sobre grietas (producidas por fallas geológicas) que las ponen en alto riesgo”, explicó.

De hecho, indicó, desde hace meses elaboramos un censo que permitió saber si las personas contaban con dictámenes, si habían recuperado sus menajes tras el siniestro, las características propias del inmueble (como pisos y materiales), si habían recibido ayuda para apuntalar, o si el inmueble contaba con vigilancia.

De manera paralela se incorporó un cuestionario sobre los gastos adicionales que enfrentaban los damnificados a consecuencia de la pérdida de su patrimonio, como el pago de mudanzas o renta, añadió.

Sin embargo, consideró que sería necesario actualizar la información, para saber el tipo de atención que cada persona ha recibido y de qué institución, así como si cuentan con estudios de suelo o si han accedido a los recursos del Fondo para la Reconstrucción.

Aclaró que el censo elaborado por Damnificados Unidos se hizo con apoyo de vecinos con conocimientos en la materia y un grupo de estudiantes, quienes no requirieron de un presupuesto millonario para la obtención de estos datos.

Olivia Domínguez calificó de inaceptable que después de un año del sismo los ciudadanos no sepan con certeza cuántos damnificados hubo, dónde están y quiénes son.

La organización Damnificados Unidos de la Ciudad de México, dijo, esperaremos ese nuevo censo, pero advertimos que estará nuevamente condenado al mismo fracaso que la Plataforma CDMX -del actual gobierno- si de nuevo se realiza "a nuestras espaldas", pues no somos simplemente un número que acumular.

Se debe reconocer que contamos con espacios de organización y nuestros propios procesos sociales. El censo y la interlocución debe pasar, sin lugar a dudas, por las propias asambleas que los damnificados construimos para atender la emergencia de manera colectiva, enfatizó.