La investigación en curso al superdelegado Carlos Lomelí Bolaños por presunta corrupción representa una “prueba de fuego” para el nuevo gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó Clemente Castañeda Hoeflich.    

 “Ésta es una prueba de fuego para el actual gobierno y ojalá que el combate a la corrupción no sea de dientes para afuera, y que se quite la modorra la Secretaría de la Función Pública.

“Este es el primer caso en donde el actual gobierno, y particularmente la Secretaría de la Función Pública, tiene la oportunidad de demostrar, con hechos y no con palabras, que está dispuesto a combatir la corrupción”.

En entrevista, el presidente de la Comisión de Anticorrupción, Transparencia y Participación Ciudadana de la Cámara de Senadores, quien milita en el partido Movimiento Ciudadano (MC) y del que es coordinador nacional, anunció que pasado mañana dicho grupo de trabajo propondrá ante el pleno de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión citar a comparecer a Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la Función Pública, y al delegado federal en Jalisco.

La funcionaria, dijo, deberá explicar frente a senadores y diputados federales “el avance de las investigaciones, no sólo del caso del superdelegado de Jalisco, sino de la serie de pendientes que hay en materia de corrupción”.

¿Por ejemplo?

Está todo el caso relacionado con Odebrecht, donde la aparente sanción a Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, es verdaderamente ridícula y me preocupa mucho que con eso quisieran ellos (los gobernantes) justificar su acción, cuando evidentemente el caso Odebrecht va mucho más allá de lo que se ha señalado hasta ahora, por lo que hemos podido presenciar y han documentado los medios de comunicación e incluso la comunidad internacional, entre muchos otros.

Al jalisciense le “preocupan muchísimo las declaraciones del presidente de la República y su descalificación a los señalamientos y a la investigación periodística” que realizó la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad titulada “El emporio farmacéutico a la sombra del superdelegado Lomelí”, arguyendo que se trata de “un golpeteo político”.

“Detrás de lo que se ha evidenciado, de toda esta investigación (sobre venta de medicamentos al gobierno, sin licitación, a cargo de empresas presuntamente vinculadas al referido funcionario público), hay justificación, evidencias notables de que la Secretaría de la Función Pública tiene que investigar”, expresó.

En su opinión, el gobierno federal debería tomarse el caso Lomelí con mucha mayor seriedad y proceder a “hacer la investigación de inmediato”, a fin de informar de “los resultados de las mismas” también con prontitud.

—¿Esta investigación representa la prueba de fuego para el nuevo gobierno?

Sin duda porque es, digamos, el primer señalamiento, con evidencias, que pone a prueba al actual gobierno.

Castañeda Hoeflich manifestó su respaldo a la exigencia del bloque opositor del PAN, PRI, MC y PRD en la Cámara de Diputados de que Lomelí Bolaños se separe del cargo en tanto se realiza y hasta que concluya la investigación de oficio en su contra.

Desde luego que apoya la demanda, finalizó, aunque “lo más pertinente es que haya una investigación imparcial, sin obstaculización alguna”.