Los escapes del líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera, tienen frustradas a las autoridades estadounidenses, que en repetidas ocasiones han contribuido con la policía y el Ejército mexicanos al brindar información detallada de la ubicación del capo y ya han comenzado a bromear al respecto.

De acuerdo con la cadena ABC News, cada vez que el gobierno de EU provee información precisa e inteligencia sobre los escondites del narcotraficante más poderoso del mundo, como lo ha bautizado el gobierno estadounidense, éste escapa en el último momento.

El último fiasco ocurrió presuntamente en Los Cabos, Baja California Sur, cuando durante una redada de la policía federal a una mansión, Guzmán Loera escapó por la puerta trasera del inmueble.

Incluso, de acuerdo con ABC, antes de esta operación, un intento de las fuerzas policiacas de nuestro país por capturar al líder del Cártel de Sinaloa culminó con la huida de El Chapo con tan poca anticipación que los elementos encontraron su taza de café aún caliente.

Según ABC, para las autoridades estadounidenses el concepto rodear aparentemente no existe en nuestro idioma.

Pero más allá de las bromas, existe la preocupación en el gobierno de Barack Obama de que alguien dentro de las fuerzas de seguridad mexicanas informe a El Chapo (cuyo apodo significa de baja estatura y se utiliza con frecuencia en el norte de México, según la cadena noticiosa) de los intentos por capturarlo.

Otra posibilidad, de acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, es que la policía y el Ejército mexicanos reaccionen con demasiada lentitud, lo que da tiempo suficiente a Guzmán Loera para escapar, indicó la ABC.

jorge.camarena@eleconomista.mx