La vulnerabilidad, fragilidad y violencia que se extiende por los universos juveniles no se reduce únicamente al crimen organizado. La doctora en Ciencias Sociales Rossana Reguillo expuso que desde hace más de 25 años, periodo que lleva de investigación en culturas juveniles, está ausente una política de Estado que aborde las necesidades de este grupo de la población.

El abandono a través de políticas públicas, inversiones en infraestructura, educación y trabajo, hacen que hoy en el país, miles de jóvenes no tengan condiciones de acceso a una vida digna.

La investigadora del Departamento de Estudios Sociopolíticos del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) afirmó que la descomposición del modelo social y político en el país ha posibilitado hacer de la violencia “una lengua franca”.

Desde su análisis, en México se ha ido transitando a formas cada vez más normalizadas de resolución del conflicto a través de vías violentas.

Rossana Reguillo indicó que en zonas marginadas y olvidadas, la autoridad debería intervenir pero no con policías, sino con cultura, deportes y otras opciones, dignificando el espacio de las calles, ofreciendo lugares de articulación vecinal.

La especialista explicó que la tendencia de violencia contra la población joven en países como México, Colombia y Brasil comenzó a evidenciarse durante el siglo XX. En el caso mexicano fue a partir del 2006, cuando se implementó la estrategia de la guerra en contra del narcotráfico, que lo recrudeció.

La población joven, que de acuerdo con la definición del Inegi va de los 15 a los 29 años, es el sector más vulnerable ante la violencia, explicó la especialista, porque es el grupo que tiene una movilidad mayor, los que se encuentran más en los espacios públicos y el sector más productivo.

Existen zonas del territorio nacional donde la única presencia del Estado es un maestro con un pizarrón verde y en los que esta población se encuentra o cruzando la frontera, o en las filas del Ejército o en las del narcotráfico. “Si el Estado no está, otras fuerzas tienden a tomar su lugar”.

La especialista alertó que la continua exposición de estas poblaciones a una crisis económica, social y de seguridad, puede traer a largo plazo una precariedad subjetiva, que tiene que ver con la apatía y el desinterés, es decir, no hay pasión por la construcción de una sociedad.

En este contexto, la especialista del ITESO previó que los niveles de violencia no bajarían en los próximos años; lo anterior con base en el fortalecimiento de las organizaciones del crimen organizado que se han escondido detrás de los poderes gubernamentales, lo que hace muy difícil su combate. Sin embargo, confió en que las personas entre 15 y 29 años de edad podrán superar esta tendencia.

Puntualizó que la respuesta a esta problemática tiene que ver con un plan de inversión millonario a nivel nacional para arrancar a estos muchachos de las manos al narco.

EL DATO

Un juez sentenció a tres hombres a 25 años de prisión y 422 días de multa, acusados de delitos contra la salud, en su modalidad de posesión con fines de comercio y venta de metanfetamina, además de portación de arma de fuego para uso exclusivo del Ejército.

Los tres sujetos fueron detenidos por elementos de la Marina en Culiacán, Sinaloa; en noviembre del 2015, cuando transportaban drogas y armas en un vehículo.

En el vehículo se les encontró varias armas, cartuchos y una granada, así como uniformes apócrifos militares. (Rubén Torres)

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