A pesar del incremento de violencia en el país, el Estado mexicano no acepta “la crisis de derechos humanos (DH) que impera”, coincidieron organismos internacionales dedicados a la defensa de las garantías fundamentales.

Durante la presentación en México del Informe Anual 2017/18 de Amnistía Internacional (AI), el expresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), James Cavallaro, pormenorizó que múltiples organismos internacionales, como expertos de la ONU, la propia Comisión y organizaciones internacionales, coinciden en que México sufre un problema en materia de violaciones a las garantías fundamentales, mismas que quedan casi en total impunidad.

“Es una evaluación compartida por muchos, por todas y todos, menos por el Estado mexicano, que no ha aceptado la gravedad de la crisis”, señaló el exfuncionario internacional.

Cavallaro, quien fue el relator para México de la CIDH, recordó que este organismo autónomo de la Organización de Estados Americanos presentó en el 2016 un informe sobre la situación de los derechos humanos en México; a dos años “la situación ha empeorado”, dijo.

En este sentido, se pronunció la directora de AI México, Tania Reneaum, quien explicó que desde hace cuatro décadas, la organización ha documentado el estado de los derechos humanos en el país y desde entonces, “la situación es peor”.

Sin embargo, indicó Cavallaro, la respuesta de las autoridades mexicanas ha sido inadecuada y prácticamente en todas las situaciones de violación a los derechos humanos, impera la impunidad.

“Frente a esta grave crisis, las organizaciones de la sociedad civil y los activistas estamos dispuestos a colaborar, pero el primer paso es el reconocimiento honesto del Estado mexicano de la grave crisis en la materia, y partir de la realidad para diseñar políticas congruentes”, declaró el expresidente de la CIDH.

“Es crucial que los derechos humanos sean un eje fundamental de cualquier proyecto de gobierno, y exhortamos a que éstos sienten las bases de una discusión seria entre candidatas y candidatos que se centre en la realidad compleja que vive el país y la necesidad de soluciones a la crisis de derechos humanos”, señaló por su parte Tania Reneaum.

En el documento, Amnistía Internacional resalta que en México durante el 2017 continuó la crisis de derechos humanos, agravada por el aumento de la violencia y los homicidios; hubo, en particular, una cifra sin precedentes de homicidios de periodistas.

“Las detenciones y reclusiones arbitrarias seguían siendo generalizadas y a menudo daban lugar a otras violaciones de derechos humanos, la mayoría de las cuales no se investigaban debidamente”, se lee en el texto.