El Frente Regional de Comunicadores Matías Morales advirtió que María Elena Ferral Martínez, reportera asesinada el lunes 30 de marzo en Papantla, Veracruz, vivía en constante peligro ante las amenazas que llegó a generar su labor periodística.

“Ella ya tenía amenazas, ya sabía que vivía en constante peligro, pero siempre le ganaba más el corazón al escribir lo que sentía”, dijo Obed Chino Jiménez, presidente del Frente Regional al cual pertenecía Ferral Martínez.

El también periodista del sitio web La Verdad, periodismo crítico, constructivo y puntual, expresó que Elena Ferral al momento de escribir llegó a tocar muchos intereses de diversos políticos.

“Estamos en un tiempo donde tocas a un político y ya se siente con el derecho de amenazarte, entonces no descartamos que su muerte fuera por la forma en que ella escribía, que era muy directa”, dijo Obed Chino Jiménez.

El presidente del Frente Regional de Comunicadores Matías Morales, que integra a 23 comunicadores de la zona de Papantla y Poza Rica, advirtió que no es la primera vez que agreden a un integrante de esta red, ya que la mayoría ha recibido amenazas o incluso ataques.

“Hace un año varios periodistas del medio Presente les fueron incendiadas sus oficinas (…) tocan un interés político y de inmediato lo que es común es que a través de cuentas falsas o llamadas te amenazan a ti y a tu familia. Recibir amenazas es algo con lo que tenemos que aprender a caminar en esta profesión”, dijo.

Félix Márquez, integrante de la Red Veracruzana de Periodistas, dijo que pese a que las cifras de agresiones contra comunicadores en la entidad son menores a las sufridas durante las administraciones de Javier Duarte o Miguel Ángel Yunes, las autoridades no han hecho todo lo posible para erradicar por completo la violencia que sufren las y los periodistas.

El asesinato de María Elena Ferral la convierte en la segunda periodista asesinada en lo que va del sexenio del morenista Cuitláhuac García; el 3 de agosto del 2019 fue atacado a balazos, en el interior de su domicilio, el reportero Jorge Celestino Ruiz, quien cubría varios municipios de la costa de Veracruz.

“En el caso de Celestino ya hay mandos municipales detenidos en Actopan y hay amenazas que registraron la Comisión Estatal de periodistas y que tiene que ver con funcionarios municipales de la zona norte del estado de Veracruz”, detalló Márquez.

Agregó que en ambos casos están involucrados actores políticos, por lo que en un gobierno que presume ser diferente, esto no debería existir.

Márquez dijo que en Veracruz se tiene que trabajar con mucha precaución, sin embargo, consideró que antes se tenían que cuidar del narcotráfico, pero ahora lo tienen que hacer con cualquier funcionario de cualquier comunidad, y son los periodistas de municipios más pequeños los más vulnerables.

Por el asesinato de María Elena Ferral, decenas de comunicadores salieron a manifestarse por más de cinco horas en las carreteras que conectan a Papantla con Poza Rica, y exigir así el esclarecimiento de éste y todos los casos impunes.

Sin embargo, Obed Chino Jiménez señaló un desdén por parte del gobierno del estado. “No hubo negociación con el gobierno de Veracruz, no se acercó el gobernador, no tuvo la decencia de mandar a un secretario o subsecretario”.

Advirtió que “estamos convencidos que hoy fue ella y en otros años han sido otros compañeros, y el día de mañana será cualquiera de nosotros”.

En tanto, diversas organizaciones defensoras de derechos humanos y periodistas condenaron el ataque y exigieron al gobernador y a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión y demás autoridades correspondientes, investigar el caso con base en el trabajo periodístico de María Elena.

Al llamado se sumaron la Iniciativa Mesoamericana y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México, la Red Nacional de Periodistas, CIMAC, Artículo 19, el Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, la Sociedad Interamericana de Prensa, la ONU-DH y la CNDH, entre otros.

El Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas condenó el homicidio de la periodista y exhortó el pronto esclarecimiento del crimen y llamó al gobierno de Veracruz a tomar  acciones inmediatas, concretas y de alto impacto para frenar la violencia contra periodistas en la entidad.

Desde el año 2000 se han documentado al menos 28 periodistas asesinados en Veracruz, lo que convierte a la entidad en la más letal para la prensa, según cifras de Artículo 19.

Como en otros casos, su fuente era seguridad

  • María Elena Ferral era corresponsal del Diario de Xalapa y de la Organización Editorial Mexicana de Veracruz, además de ser directora del periódico digital Quinto Poder.
  • La periodista cubría temas de seguridad en los municipios de Papantla, Poza Rica, Tecolutla, Coxquihui y otras localidades de la Huasteca y el Totonacapan veracruzano.
  • Trascendió que en el 2016, la reportera fue víctima de amenazas de muerte por parte de Camerino Basilio Picazo, exalcalde de Coyutla y exdiputado local priista, a quien se involucró en el 2005 en el homicidio de Miguel Alfonso Vázquez, exsíndico de Coyutla.

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