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Opinión

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En IA, pobre México, tan de la mano de la 4T y tan lejos de EUA

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Gerardo Flores Ramírez | Ímpetu Económico

Gerardo Flores Ramírez

A pesar de las promesas y de la retórica de la 4T, tanto del gobierno anterior como el de la presidenta Sheinbaum, podemos sostener sin atisbo de duda que a lo largo de los siete años que lleva esa oferta política en el poder, México ha visto deteriorada su posición o nivel frente a Estados Unidos en diversas variables que a menudo se utilizan para analizar el progreso económico de una nación. Aquí ya me he referido a la preocupante tendencia que muestra que, a partir de 2018 se ha observado un ensanchamiento entre el crecimiento del Producto Interno Bruto registrado en EUA y el muy mediocre crecimiento que ha caracterizado a la economía mexicana en esos siete años.

Otro tema en el que la diferencia de lo que está ocurriendo en EUA vs. lo que se observa en México es lo que acontece en el universo de la Inteligencia Artificial (IA). Para empezar, sabemos que buena parte del crecimiento económico reciente en EUA se explica por el frenético ritmo de inversión en infraestructura necesaria para el funcionamiento de la IA, a pesar de las erráticas y volátiles decisiones de la Administración Trump en materia de comercio exterior, vía la imposición de mayores aranceles a las importaciones de bienes del resto del mundo, medidas que muchos señalábamos impactarían negativamente a la economía de nuestro vecino del norte.

A lo largo de su primer año de gobierno, el presidente Trump ha hecho ya diversos anuncios de política en materia de IA, primero la expedición de una Orden Ejecutiva en enero de 2025, cuyo objetivo central era remover todos los obstáculos normativos que estorben para que EUA pueda consolidar su liderazgo global en materia de IA. Luego, en julio presentó lo que llamó un Plan de Acción, con ejes de política muy claros para impulsar sobre todo el despliegue de infraestructura, consolidar la capacidad para desarrollar y fabricar los semiconductores que exige la IA y, particularmente, para señalar que EUA requiere que sus socios comerciales o aliados adopten la tecnología y el enfoque regulatorio mínimo que promueve el gobierno de Trump.

En diciembre publicó un nuevo instrumento para advertir a los gobiernos de los estados que su gobierno no permitirá que cada uno instrumente su propia regulación, entre otras razones porque entorpece la innovación y el desarrollo de la IA en EUA. Apenas el 26 de enero pasado el sitio de internet de la Casa Blanca publicó un documento de investigación del Consejo de Asesores Económicos del presidente, titulado “Inteligencia Artificial y la Gran Divergencia”, en el que se hace un análisis sobre la explosión que literalmente ha experimentado EUA en materia de IA. Se revisa cómo han crecido las inversiones en los distintos rubros, el posible impacto sobre el PIB, el mercado laboral y la productividad de la economía, entre varios aspectos interesantes.

En el caso de México, es muy frustrante ver que los gobiernos de la 4T no han sido capaces de comunicar cuál es la visión que tienen sobre la IA y cuál debe ser el papel de México en ese universo, y peor aún, no han sido capaces, especialmente el de la presidenta Sheinbaum, de elaborar políticas públicas claras y consistentes que marquen la pauta sobre el rumbo que adoptará el país en los distintos aspectos relacionados con el tema: cómo se impulsará el despliegue de infraestructura tanto de centros de datos, como de suministro de energía, tan necesaria para esos centros; cómo se impulsará la investigación y desarrollo para la fabricación de semiconductores de última generación en territorio nacional; cómo contribuirá nuestro país en el desarrollo de mayor poder de cómputo; o bien, cómo se impulsará un ambiente regulatorio virtuoso para fomento del uso de la IA generativa en la industria audiovisual de nuestro país, entre otros aspectos. Hasta ahora solo se han articulado algunos mensajes sobre cómo limitar el uso de la IA, como si debiéramos tener temor.

En fin, está claro que la 4T no tiene idea de qué diablos hacer con la IA. El Plan México no es la respuesta, para los que me quieran rebatir. Bajo este panorama, es de esperarse que en materia de IA México también vea cómo se nos aleja aún más EUA. Se vale advertir. Pobre México.

*El autor es economista.

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