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Opinión

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No he podido vender mi coche

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Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas

Jonathan Ruiz Torre

Unos no podemos vender el coche y varias agencias automotrices no venden por esa misma razón. ¿La situación cambiará pronto?

Hoy el mercado es de los compradores. El BYD Dolphin, un pequeño subcompacto, tiene un precio que empieza por debajo de los 400,000 pesos y no es el más barato.

Hay un K3 de KIA que venden por unos 305,000 pesos, también nuevo.

Un coche sale de la agencia con poco más de 100,000 pesos de enganche y muchos meses a crédito, pagando tasas bajas.

Una mirada a los aparadores de las agencias puede explicar por qué no he podido vender mi coche usado desde enero (al precio que quiero). La opción parece ser ofrecerlo casi a la mitad de lo que pude hacerlo hace un par de años. Entiendo que debe haber depreciación. ¿Pero así de fuerte? ¿Debo aguantar?

La llegada masiva de coches chinos afecta la venta de marcas que operan desde hace décadas en México, como Volkswagen, Ford o Dodge.

Es cierto que estas compañías se rezagaron en aspectos visibles incluso para quien no es experto. En diseño, por ejemplo.

También tardaron en ofrecer coches eléctricos, pese a que Tesla compite en el mercado desde hace casi 10 años.

¿Quiénes son los ganadores en el presente escenario? Los que ahorraron para comprar un automóvil y ahora encuentran gangas.

Datos del Inegi confirman que los coches en México acumulan tres años bajando su precio en términos reales. Vaya, desde 2023 a la fecha, el precio de los coches sube, pero muy poco y por debajo de la inflación general.

¿Quiénes son los perdedores? Obviamente quienes venden, tengan una agencia o no.

Claramente, los coches han dejado de ser un activo para sus propietarios.

Bienvenidos a la economía de incentivos a la producción manufacturera de China.

Ese país ha transformado el mercado automotriz mexicano al capturar alrededor del 15% de las ventas de autos nuevos en 2025, con marcas como BYD, MG, Changan y GAC liderando gracias a precios competitivos y a su enfoque en vehículos eléctricos. A pesar de las barreras arancelarias impuestas recientemente, las importaciones chinas siguen creciendo por su eficiencia en costos y cadena de suministro.

Las marcas chinas han pasado de menos del 1% del mercado hace cinco años a 15% en 2025, impulsadas por precios bajos y tecnología avanzada en eléctricos e híbridos.

México se convirtió en el principal destino de autos chinos en América.

La ventaja de empresas como BYD se basa, primordialmente, en la tremenda eficiencia de una sociedad entrenada para competir en mercados internacionales.

Jim Farley, director de Ford, ha reconocido el talento de la población china para producir masivamente, desbancando incluso la capacidad de Estados Unidos para hacer lo mismo.

Además, está lo conocido: materiales y producción en China de relativo bajo costo, que permiten precios atractivos de sus productos.

Hasta ahora, las chinas no paran de llegar y de crecer. Dos marcas automotrices chinas se adhirieron a la base de datos del Inegi: Zeekr y Link&Co, ambas del grupo Geely, de acuerdo con un trabajo de la periodista Lilia González, de El Economista.

Las automotrices Geely y Jetour SOUEAST aumentaron sus ventas 249% y 775% durante febrero. Es cierto que parten de bases muy bajas. Pero el contraste es serio frente a marcas con mayor antigüedad, como Hyundai, que redujo sus ventas en 18%; Nissan, en 5.5%; Mazda, en 10%; y Mercedes-Benz, en 35%.

Atención. Un ajuste reciente a las reglas mexicanas podría cambiar el escenario en favor, nuevamente, de los vendedores, provocando un repunte de precios que revalorice los vehículos usados.

Desde el 1 de enero de 2026, México aplica aranceles del 50% a vehículos de países sin TLC, como China, que antes pagaba del 15% al 20%. Muchos representantes de marcas chinas se anticiparon importando masivamente en 2025 para cubrir ventas de 2026, minimizando el impacto inicial.

El efecto mayor en precios al alza podría llegar en la segunda mitad de 2026, aunque algunas marcas podrían ajustar o salir, dejando retos en refacciones.

¿Malvender o aguantar? Esa es la pregunta.

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Jonathan Ruiz Torre

Comunicólogo por la UANL, con estudios sobre Mercados de Petróleo, Gas y Energía en la Universidad de Houston. Fue reportero y editor de información de Negocios en Milenio, El Norte y en Reforma, en donde fundó la columna institucional Capitanes. Fue Director General de Información Económica en El Financiero y fundador de la revista Bloomberg Businessweek México. Como Director General de Proyectos Especiales de El Financiero encabezó los esfuerzos de contenidos digitales de la organización. Desde 2014 escribe su columna Parteaguas, dedicada a negocios disruptivos y tecnológicos, que tiene réplica en un podcast: Parteaguas Diario y en redes sociales @parteaguasclub.

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