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Good Cop, Bad Cop

Enrique Campos Suárez | La gran depresión
La táctica del policía bueno y el policía malo, en un juego de roles en una negociación, se aplica muy bien a dos momentos que vimos este pasado fin de semana.
El abatimiento del narcotraficante Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, llega tan solo dos días después de que la Corte Suprema de Estados Unidos puso límites a los alcances del presidente Donald Trump para la imposición de aranceles.
En la ruta de renegociación o ratificación del T-MEC con México este año ambos hechos tienen relevancia.
Todavía no queda claro el impacto en México de la resolución judicial del viernes pasado, porque el freno impuesto por la Corte a Trump en materia de la aplicación de aranceles puede abrir otras puertas no exploradas de castigo a la relación comercial bilateral.
Y en la parte de los temas de narcotráfico, el gobierno mexicano actuó con ayuda definitiva de Estados Unidos. Oficialmente se trató de asistencia de inteligencia, lo cierto es que se logró la anulación del más emblemático y poderoso de los narcotraficantes conocidos en México.
La reacción del Good Cop de Estados Unidos se dejó ver desde la misma Casa Blanca y su vocera, Karoline Leavitt, también a través del embajador Ronald Johnson; llovían las felicitaciones por la caída de “El Mencho”.
Pero el Bad Cop de Mar-a-Lago dejaba caer el siguiente garrote con la exigencia de hacer más por parte de México contra el narcotráfico. Trump sabe que su narrativa arancelaria se desmoronó en la Corte el 20 de febrero, y por ello usará la seguridad como su nueva palanca de extorsión comercial.
Pero, hay que ver también esta parte de la historia. La del buen policía, literalmente, contra el mal policía.
Lo primero es entender que se terminó la protección de López Obrador a los grupos criminales, con sus abrazos y no balazos.
México está en una evidente guerra contra el crimen, tal cual lo hizo Felipe Calderón en su sexenio. Por supuesto que el régimen actual detesta esa narrativa, pero lo que vimos el domingo lo comprueba.
Lo que debería resaltar del gobierno de Claudia Shenibaum es que en sus filas alinea al Good Cop de Omar García Harfuch que probadamente ha demostrado que está del lado de la ley y es totalmente confiable para el gobierno de Estados Unidos.
La gran diferencia de esta guerra actual contra el crimen de la de Felipe Calderón es que aquella estaba encabezada nada menos que por el Bad Cop de Genaro García Luna, sentenciado en Estados Unidos por delincuencia organizada y narcotráfico.
La Presidenta de México debería dejar de pelearse con el pasado de Calderón para atender a la realidad de que los más incómodos con el actuar efectivo de García Harfuch son parte de la autodenominada 4T y podría no ser por razones ideológicas sino de la eventual aplicación de la ley al interior del movimiento.
El golpe al Cartel Jalisco Nueva Generación, bajo la batuta de Omar García Harfuch, es un activo para la Presidenta en la negociación del T-MEC con Estados Unidos. Pero debe gestionar rápido ese éxito antes de que la fragmentación de ese cártel genere acciones que pueda utilizar Trump en contra de México.
El golpe al Cartel Jalisco Nueva Generación, bajo la batuta de Omar García Harfuch, es un activo para la Presidenta en la negociación del T-MEC con Estados Unidos.

