Lectura 4:00 min
La educación se va de vacaciones

Mariano Espinosa Rafful | Siempre hay otros
La vida es una aventura atrevida o no es nada.
—Helen Keller—
Estaba siendo una amena charla entre tres, esas que solemos tener los días jueves desde hace cinco meses, de por medio algunas consideraciones al margen, pero tres temas son los que ocupan nuestra agenda como mexicanos de a pie; cuando los negocios son violentados por la autoridad solo por más recaudación.
En una posterior entrega abordaremos en lo particular ese desencuentro entre el gobierno de la Ciudad de México y un grupo importante de empresarios serios, que no están siendo tratados de acuerdo a las circunstancias actuales que vive el país.
Sinaloa en el centro de un huracán de vientos huracanados, más caídos, y es que no se nos puede hacer costumbre leer o mirar hechos violentos, y además hacer como que nada sucede, porque estamos ante un enemigo que no es silencioso y es intervencionista, todavía ayer en “fugitivos de la justicia”, les narraba tres acontecimientos de 1994, que no debemos echarles tierra de por medio, sino ponderarlos.
Es cierto, la experiencia la dan solo los años vividos, pero más aún las enseñanzas de las vivencias, los nombres y apellidos de los sobresalientes, los ilustres que se nombran a muchas décadas de distancia, y que consultamos de manera inmediata para conocer sus historias de sacrificios y de superaciones en la adversidad de antaño, que eran más compleja.
Los días transcurren y alborotan el entorno, porque somos diferentes, en esa crítica con las palabras que aterrizan de forma natural a la conciencia de quien lee, cuando la educación se ha vuelto el mayor reto de quienes se apasionan por retomar los números exitosos de un pasado de éxito, pero los imponderables de la desatención, junto con la nula percepción de quienes deben innovar y dar el extra, están a nada de cerrarse oportunidades.
Y la charla iba de un país a otro, de un estado de las cosas y las circunstancias, entre el bullicio de un lugar en el sur, atreviéndonos a nombrar el ejemplo de familia que tenemos siempre presente como referencia, hasta que llegó el comunicado de que las vacaciones llegan antes de tiempo en el calendario escolar en México, porque las patadas, los goles y las victorias y derrotas de los 48 países con sus selecciones de futbol participantes, nos llevaron a escuchar el recorte de tiempo.
Nos vamos todos a casa pareciera ser la consigna, de lo que inició como una sugerencia de una jefa de gobierno con poco tacto de lo que vivimos en la capital, el tráfico es complicado hasta sábados y domingos, la verificación vehicular está siendo parte del entorno, sin números que detengan la notable contaminación.
Tampoco nosotros vamos a contaminar a los visitantes, que pueda que no sean los proyectados, pero no se ha considerado a los estudiantes y en la mayoría de los casos a sus mamás, primeras en cuidar, asistir y llevar y traer de las escuelas, cuando el departamento se queda solo o la pequeña casa.
Seriedad y responsabilidad no parecen acompañar lo que mundial puede representarnos, habrá que hacer las tareas en el trabajo de mamá, o mirar lugares o cursos que permitan desarrollar las tareas durante un par de meses, desde el próximo
Los involucrados son millones, niños, jóvenes, maestros y personal administrativo, más los padres de estos, que lejos de ver con buenos ojos el anuncio del recorte en el calendario escolar, la preocupación de unos y otros es mayúscula.
Por cierto, ayer mismo un pronunciamiento más, de la sección de Oaxaca en contra del término de las clases antes del 7 de julio, como está enmarcado en lo que hasta ayer pareciera imposible de modificar.
Entre líneas
La frase que da sentido a esta aportación, es de una célebre y activista sordociega, que vaya que nos dejó un legado de superación, con una focalización en el optimismo, la voluntad y la percepción interna. Una filosofía de vida, centrada en superar limitaciones físicas a través de la perspectiva positiva. Habrá que leer de ella, porque Anne Sullivan, su dedicada profesora y cuidadora durante décadas, le enseñó a comunicarse desde los 6 años.


