Buscar
Opinión

Lectura 5:00 min

Economía mexicana, estancamiento, déficit y pobrezas

main image

Gabriel Quadri de la Torre | Verde en serio

Gabriel Quadri de la Torre

La economía mexicana está prácticamente estancada desde 2019, cuando se contrajo 0.2%, para caer después casi 6% en 2020 en la pandemia (por pésimo manejo económico y de salud pública). Rebotó de manera cada vez más débil entre 2022 y 2024, año en la que apenas creció 1.2 por ciento. En 2025, el crecimiento de la economía mexicana se derrumbó a cerca de cero o a apenas unas pocas décimas de punto porcentual, habiéndose así desacoplado de la economía norteamericana, cuyo PIB aumentó en 18% entre 2019 y 2025. El hecho es que la economía mexicana habrá crecido en total en el periodo de 2019 a 2025 a una raquítica tasa de 0.85% anual en promedio, con un total acumulado de 5.1% en todo el periodo. Con un aumento en la población de 5% en el mismo lapso, el ingreso per cápita real se ha mantenido virtualmente estancado. Países latinoamericanos, como Costa Rica, que antes eran más pobres que nosotros, nos han superado en PIB per cápita. La debacle comenzó con la cancelación y destrucción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en 2018, seguida de políticas regresivas y estatistas en energía, acoso fiscal a empresas, eliminación de organismos autónomos, captura de la autoridad electoral, creación de una mayoría calificada espuria para el régimen en el Congreso, y desmantelamiento y captura del Poder Judicial. A esto se añade un populismo desenfrenado con la reorientación masiva del gasto público hacia subsidios clientelares, pensiones (que acaparan ya la cuarta parte del gasto público), proyectos improductivos militarizados, y subsidios astronómicos a Pemex, al tiempo que la inversión pública en infraestructura y servicios públicos es cada vez menor, esperándose para 2025 un desplome de casi 30 por ciento. También, la inversión privada se ha contraído notablemente por la incertidumbre política y jurídica a lo largo del periodo; el sector construcción se ha colapsado. (La inversión pública y privada, o Acumulación Bruta Total de Capital Fijo son los motores fundamentales del crecimiento). México no ha sabido aprovechar sus grandes ventajas competitivas en el contexto de la globalización y relocalización de inversiones, ni el T-MEC, ni su vecindad con Estados Unidos. El dinamismo de las exportaciones no ha sido capaz de reactivar la economía. La inversión extranjera directa consiste básicamente en reinversiones de utilidades, no en nuevas inversiones, y el consumo privado se ha debilitado.

Las finanzas públicas están en situación crítica con un gasto público improductivo desbocado. El Estado mexicano vive literalmente de prestado, sin saber cómo va a pagar, pateando hacia adelante un bote cada día más pesado. El servicio de la deuda se acerca a 1.5 billones de pesos y sube rápidamente cada año. El déficit público llegó a un nivel histórico de casi 6% del PIB en 2024, y superará el 4% en 2025, o 1.4 billones de pesos. No puede haber consolidación fiscal con el despilfarro cada vez mayor en subsidios clientelares, pensiones insostenibles (contributivas y no contributivas, y reducción demagógica en la edad de jubilación de servidores públicos), apoyos y transferencias colosales a una empresa del Estado irremediablemente quebrada (PEMEX), y onerosos subsidios a proyectos y negocios opacos de los militares. El déficit creciente ha implicado que la deuda pública se dispare entre 2018 y 2025 de 10 billones de pesos a casi 19 billones de pesos. La deuda pública podrá alcanzar este año 60% del PIB, lo que es altamente riesgoso dado el casi nulo crecimiento y muy baja recaudación fiscal (principalmente por la informalidad). Apenas en estos días de arranque del año, la SHCP ha contratado otros 9,000 millones de dólares en deuda externa.

En materia de pobreza, los datos de carencias sociales son sobrecogedores, a pesar del sofisma que esgrime el gobierno de “haber sacado a 13 millones de personas de la pobreza” con puros subsidios y aumentos discrecionales en el salario mínimo sin ningún incremento en la productividad. Todas las carencias aumentaron en los últimos años (¿o por qué desaparecieron al Coneval?). Con información de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (Inegi), se observa que, entre 2018 y 2024, la población con carencia de servicios de salud se elevó en 24 millones de personas; la población vulnerable por carencias sociales subió 9 millones; la población con al menos tres carencias sociales llegó a 3 millones, y el dato fue peor para las personas en pobreza extrema. La disminución de la pobreza extrema ha sido mucho menor a lo logrado con Zedillo, Fox, Calderón y Peña. El dato engañoso de 13 millones de personas “sacadas de la pobreza” surge sólo en Excel porque el agregador de ingreso fue artificialmente afectado por los aumentos discrecionales al salario mínimo; que no han repercutido en una disminución de las carencias y vulnerabilidades de la población. Sin crecimiento económico y sin mayor productividad laboral, y sólo con subsidios populistas y gasto público improductivos financiados con déficit y deuda insostenibles, no puede haber una reducción real de la pobreza. Punto.

Gabriel Quadri de la Torre

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete