Lectura 3:00 min
El cine, Salma y los fondos para la industria en nuestro país

Antonio Aja | Showbiz
La historia de los estímulos fiscales y los fideicomisos para ayudar a la industria del cine en México han sido un pilar enorme para el desarrollo de esta industria en México. La producción cinematográfica en nuestro país ha gozado, desde la década de los 40's, una trayectoria sólida y creciente lo cual le ha permitido ostentar un sitio importante en la industria del cine mundial. Cientos de películas mexicanas han sido galardonadas en el mundo entero y cientos de productores, actores, escritores y fotógrafos han sido también receptores de diversos premios europeos, latinoamericanos e incluso de los muy codiciados Oscares.
A pesar de gozar de un sano apoyo por parte del gobierno durante gran parte de estos años, durante la crisis de Covid-19, el gobierno de López Obrador puso fin a varios de los fideicomisos que patrocinaba el gobierno y entre los más afectados estaban Fidecine, creado por Vicente Fox a inicios del siglo y Foprocine. Por suerte, en 2024, la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la desaparición de Foprocine y a raíz de eso ha habido polémica en este campo. Sin embargo, el resultado de esos años de poco apoyo al cine se hizo notar.
Hace unos días, Claudia Sheinbaum anunció con bombo y platillo un nuevo plan para el rescate de la industria cinematográfica y audiovisual. Es así que el día 16 de febrero, el Diario Oficial de la Federación publicó incentivos para largometrajes o capítulos de series con al menos 70% de proveeduría nacional y con un gasto mínimo de 40 millones de pesos, que podrían recibir el reembolso del 30% del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
También se anunció una iniciativa de nueva Ley Federal de Cine y Audiovisual, con la intención de garantizar el 10% de espacio en salas a películas mexicanas, cuya permanencia se amplía de 14 días. Este último esfuerzo se antoja difícil de implementar en un mercado donde la rentabilidad de cada boleto es crucial para las salas como Cinemex y Cinépolis que pagan altísimos precios de alquiler y mantenimiento en sus locales. También se propone proteger actores de doblaje ante la inteligencia artificial.
Todo bien. ¡Pero… y Salma! Pues Salma vino a protagonizar el peor papel de su vida. Más guapa, elocuente y segura de sí misma que nunca, la aparición de Salma en la mañanera resultó una pésima decisión por parte de la actriz y de sus agentes. Su cuestionable e inentendible apoyo a la gobernadora de Veracruz y a la presidenta bajaron sus ratings hasta el piso y la hicieron el hazmerreír de las redes sociales durante varios días.

