Se apagó el fuego en torno de una hoguera que siempre pareció artificial.

Concluyó el pleito entre Vitro y Banamex por la presunta acción de compra hostil que pretendía el banco sobre la vidriera.

Luego de más de dos años de pleito, Vitro encontró que Banamex como institución posee menos de 2% del capital accionario de la empresa y en consecuencia tuvo que desdecirse y pagar los costos del juicio a la institución bancaria.

Vitro y Banamex lograron un acuerdo definitivo que salvaguarda sus respectivos intereses institucionales, una vez corroborada la legítima tenencia accionaria que se encontraba en disputa.

El pleito se originó por la acusación de Vitro en contra de Banamex porque supuestamente esta última institución había comprado 14.94% del capital de la empresa regia con la intención de realizar una compra hostil.

Banamex se defendió y sostuvo siempre que su participación en el capital corporativo era inferior a 2 por ciento.

Ayer llegaron a un acuerdo y terminó el pleito legal.

La empresa regiomontana informó que los representantes legales de las dos instituciones presentaron conjuntamente ante el Juez II de Distrito en Materias Civil y del Trabajo en Nuevo León, el desistimiento de todas las acciones legales realizadas con motivo del diferendo legal entre ambas compañías.

Ello, con la conformidad y consentimiento del S.D. Indeval Institución para el Depósito de Valores, y de Acciones y Valores Banamex Casa de Bolsa, integrante del Grupo Financiero Banamex, que fueron llamados como terceros a juicio, precisó.

En el 2008, Vitro demandó a Banamex tras indicar que la tenencia del banco en la empresa era de 14.94% de su capital, mientras que Banamex sostenía que su participación en el capital corporativo era inferior a 2.0 por ciento.

Con ese argumento, Vitro sostuvo que Banamex violó los estatutos de la empresa que prohíbe a los extranjeros tener acciones de Vitro.

Bajo tal acusación, Vitro exigió al Juzgado II de Distrito de lo Civil de Nuevo León, el congelamiento de 53 millones 567,82 acciones que equivalen a 14.9% de la vidriera.

Banamex se movilizó e impidió el congelamiento de los recursos.

Desde el principio, cuando se hizo pública la acusación, Banamex desmintió tajantemente su presunta intención de realizar una compra hostil de Vitro y también que institucionalmente tenga tal cantidad de acciones.

En el proceso, la institución bancaria aseguró que la vidriera pretendía despojar a inversionistas minoritarios de acciones legal y válidamente compradas a través de la Bolsa Mexicana de Valores , asunto que se prolongó por más de dos años.

Hay que recordar que Alfredo Harp Helú se integró al Consejo de Administración de Vitro y que fungió en los últimos meses como amable componedor entre las partes.

Pérez Motta, zar antimonopolios

Con sus actos, Eduardo Pérez Motta como Presidente de la comisión antimonopolios le ha dado fortaleza y credibilidad al cargo y a la institución.

Ha enfrentado a los intereses económicos más poderosos que operan en el país en distintos mercados.

Ha sido un promotor incansable de la competencia y la flamante Ley Federal de Competencia Económica, que recientemente aprobó el Congreso de la Unión, en mucho se debe a su empuje.

La semana pasada hizo una declaración en la que comparó los cárteles de las drogas con los cárteles en los mercados.

Aunque fue una comparación en términos económicos, provocó irritación en el ámbito del sector público. Incluso se llegó a sugerir la posibilidad de su remoción.

Lo cierto es que sería un boomerang de impredecibles consecuencias tal escenario.

Máxime cuando el papel de la Comisión Federal de Competencia juega, en la coyuntura actual, un papel fundamental.

Ojalá que la hipersensibilidad no derive en decisiones precipitadas.

Sería un fuerte golpe a la consolidación de las instituciones colegiadas.

CUENTOS VERAS

El escándalo sexual en el que está inmerso el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional no sólo truncó su futuro político, al derrumbarse la posibilidad de que contienda como candidato a la Presidencia de Francia, sino que cambia radicalmente su encumbrada carrera profesional y lo coloca en calidad de depravado. Ese imprevisto viraje abre la posibilidad de que el mexicano Agustín Carstens, actual gobernador del Banco de México y antes alto funcionario del FMI, sea uno de los candidatos más mencionados para sustituir al emproblemado exdirector gerente de la institución.