El gobierno de México le apuesta cínicamente a la extinción inmediata de la Vaquita Marina, con la finalidad de “resolver” de una vez por todas un problema comercial, político, diplomático y de legalidad. Así lo expresa el acuerdo publicado el pasado 9 de julio en el Diario Oficial de la Federación, por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el cual permite y alienta la pesca de exterminio en la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California, en la Zona de Refugio de la Vaquita Marina, e incluso, en la llamada “Zona de Tolerancia Cero”. Se trata de una descarada confesión de ineptitud y complicidad del gobierno del presidente López, quien ha desmantelado las instituciones ambientales de la Nación, entregado al crimen organizado porciones crecientes del territorio nacional terrestre y marino, y abandonado nuestras áreas naturales protegidas, así como finiquitado los esfuerzos de fiscalización, vigilancia y aplicación de las leyes ambientales en tierra y en el mar.

Las vaquitas marinas han sido aniquiladas por las siniestras redes de pesca de enmalle o “agalleras” que se utilizan para pescar totoabas y curvinas en el Alto Golfo de California. También, perecen en redes de arrastre camaronero. Las vaquitas marinas, siendo mamíferos, mueren enredadas y asfixiadas en ellas; sólo restan poco más de 10 ejemplares de acuerdo a los últimos estudios realizados por especialistas. El gobierno del presidente López ahora permite que hasta 65 embarcaciones pesqueras operen en la llamada “Zona de Tolerancia Cero”, con lo cual se decreta de manera irreversible la extinción de la especie en lo que resta del año. Así, el gobierno, como en muchos otros casos, decide “abrazar” al crimen organizado, capitular, y entregar el territorio, además de consecuentar con fines electorales a los perpetradores. Será la primera extinción de un cetáceo marino en la historia de la humanidad. Al menos los gobiernos anteriores trataron (aunque sin mucha convicción y sin éxito) de impedirlo. La vaquita marina es una marsopa, familia parecida a los delfines, aunque son más pequeñas, con dientes planos y un hocico chato, siendo cetáceos, al igual que los propios delfines y ballenas. Es endémica al Alto Golfo de California, que es una Reserva de la Biósfera, en un triángulo que va de San Felipe en Baja California a Puerto Peñasco en Sonora, y tiene como vértice superior la desembocadura del río Colorado.

La Corte Internacional de Comercio de los Estados Unidos decretó el año pasado un embargo pesquero a México por permitir la extinción de la Vaquita Marina, de acuerdo a la Ley para la Protección de Mamíferos Marinos de Estados Unidos. Este primer embargo fue sobre productos del mar extraídos del Alto de California. Ahora el embargo se puede extender a todos los productos pesqueros de México, que en un 40% son exportados a Estados Unidos.

La llamada Enmienda Pelly a la Ley Moratoria de Protección a la Pesca con Redes de Deriva en Altamar, modificada en 1978, establece que el presidente de Estados Unidos es el encargado de definir las sanciones económicas aplicables a los países que incurren en pesca ilegal, no declarada y no reglamentada; así como pesca incidental de recursos marinos protegidos.

El desvergonzado acuerdo publicado el 9 de julio en el DOF sólo pretende el levantamiento del embargo, haciendo creer a Estados Unidos que se están tomando medidas eficaces para evitar la extinción, así como conjurar nuevos embargos a nuestro país, y eludir la responsabilidad de manejo, regulación y vigilancia de la pesca en el Alto Golfo de California.

Sólo la prohibición total de la pesca en la Zona de Refugio podría evitar la extinción de la Vaquita Marina, lo que implicaría comprar o expropiar permisos de pesca, embarcaciones, redes y motores, indemnizar a los pescadores y ejercer una férrea vigilancia en el área. Eso no va a ocurrir. El gobierno del presidente López será responsable de provocar la extinción del primer cetáceo marino en la historia humana, lo que significa una tragedia ambiental y biológica global, una nueva mancha al prestigio internacional de México, y otro estigma (otro más) para la actual política exterior mexicana.

@g_quadri

Gabriel Quadri de la Torre

Ingeniero Civil y Economista

Verde en Serio

Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

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