Vistas las declaraciones y las primeras actuaciones de Trump, se puede hablar de una nueva relación transatlántica que en la Unión Europea (UE) afectará el comercio y la seguridad, la relación con Rusia y con el Reino Unido. También habrá impactos indirectos por relaciones que Estados Unidos establezca con el resto del mundo. Todo junto puede originar tensiones entre Estados europeos y de estos con la UE y acabar con los frágiles equilibrios existentes. Desde el 20 de enero se acabó la incertidumbre. A partir de ahora todo es certeramente posible.

Trump, con sus propuestas, alienta a algunos Estados de la UE a seguir el camino del Brexit. En sus declaraciones más recientes ha dicho que el Brexit será un éxito y otros países van a dejar la Unión Europea. El último movimiento ha sido convocar a Theresa May para proponer un frente común con el Reino Unido contra la Unión Europea.

Adiós, TTIP

El proteccionismo comercial afectará a la UE. Del mismo modo que Trump ha retirado a Estados Unidos del Tratado Transpacífico (TPP), cancelará la negociación del Acuerdo Transatlántico (TTIP). Aunque Trump enterrará el TTIP, la UE ya había cavado antes su tumba, acomplejada por los movimientos sociales en contra. Lo más probable es que Trump lo ofrezca al Reino Unido, que se encontrará con ventaja.

Con la UE, pues, no habrá acuerdo comercial y de inversiones. Incluso si se mantuvieran los bajos aranceles, subsistirán las altas barreras no arancelarias, con las cuales se puede hacer un proteccionismo muy efectivo. Un impacto importante del proteccionismo americano en Europa será a causa de la revisión de la relación con México. Las inversiones europeas en México están en riesgo si Trump establece aranceles de 35% para las importaciones de productos mexicanos. En la parte positiva, el impacto de la demanda por el aumento del gasto público en Estados Unidos y la apreciación del dólar podría favorecer las exportaciones europeas, siempre que no se levanten barreras proteccionistas, que no se inicie una guerra comercial global de represalias, o que Europa no implosione.

Alemania en la mira

El objetivo de Trump es Alemania. Si Merkel renueva el mandato en las elecciones de este año, será indiscutiblemente la líder de la UE. Trump afirma que Merkel cometió un error catastrófico cuando permitió la entrada en Alemania de 1 millón de refugiados procedentes de Siria, aceptando a gente de cualquier procedencia que nadie sabe de dónde vinieron.

El ataque a Alemania y a los valores que defiende Merkel es un ataque para dividir a la UE. Rusia no lo habría hecho mejor. O quizás sí lo ha hecho. Sorprendentemente, quien ataca a Alemania es el presidente de Estados Unidos, su tradicional aliado. Más allá de las palabras, lo grave serán los hechos cuando se produzcan. En concreto, si las acciones se relacionan con las declaraciones de que la OTAN es un organismo obsoleto y Trump y el Reino Unido fuerzan a Francia y Alemania a aumentar su contribución, no sólo la economía de la UE estará en riesgo sino su propia seguridad.

* Jordi Bacaria, director del Barcelona Centre for International Affairs