La reacción de la empresa matriz fue la de retirar la concesión para operar a la agencia de la marca, ubicada en la avenida México-Coyoacán y Río Churubusco.

Tal vez la reacción de la Embajada de Alemania, del encargado de Negocios en México y de la propia casa matriz de la Volkswagen (VW) en ese país fue excesiva. Una desmesura. El caso es que una persona del público hizo una denuncia en redes sociales por una fotografía histórica que se había colgado, aparentemente con satisfacción, en una de las paredes del área de oficinas en la agencia VW de Coyoacán. La imagen hacía alusión a la ceremonia en la cual se anunció la creación del famoso vochito (el escarabajo que motivó el establecimiento de esa empresa automotriz con sede en Wolfsburg, Alemania), rebosante de banderas nazis, esvásticas y con la asistencia del propio Adolf Hitler en persona, en el año 1938. En particular, la reacción de la empresa matriz fue la de retirar la concesión para operar a la agencia de la marca, ubicada en la esquina de Río Churubusco y avenida México-Coyoacán.

Frente a la reacción tal vez excesiva de los tres participantes mencionados, se nos presenta también el ejemplo de la insensibilidad y la ignorancia de las autoridades de la aludida agencia en Coyoacán. ¿A quién, en su sano juicio, pudo habérsele ocurrido colgar con orgullo una imagen histórica que indirectamente también recuerda las atrocidades sin límite cometidas por el régimen nazi durante la Alemania de Hitler? Ante tales atrocidades de lesa humanidad que penden como espada de Damocles sobre la consciencia de todos los alemanes vivientes, la única reacción posible es la del canciller Helmut Kohl, que se arrodilló y lloró tembloroso en el museo al holocausto erigido en Yad Vashem, Israel.

De manera particularmente relevante se aparecen asimismo en el escenario del episodio las víctimas que se han producido. En un reportaje televisivo comparecieron, con una angustia visible en el rostro, empleados de la agencia automotriz a la que se le ha retirado la concesión. Su intento es defender su lugar de trabajo. Según noticias, los empleados en esa situación llegan en número hasta 200. Hasta el momento de escribir estas líneas, todavía no se pronunciaban sobre el caso los dueños de la agencia castigada que por el retiro de la concesión podrían perder una fortuna. Asimismo, también debe haber preocupación en la alcaldía de Coyoacán, en razón de la posible clausura para una fuente tan importante de actividad económica, empleo y pago de impuestos.

Bruno Donatello

Columnista

Debate Económico