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Temporada de Naranja: el fin de la cuarentena

El color naranja implica que existe un alto riesgo para las actividades y el color rojo establece un riesgo máximo. Foto: Especial.
En tan sólo una semana, el semáforo epidemiológico del país pasó del rojo carmesí, del rojo ¡cuidado más de 500 muertos diarios!; al naranja del tránsito a la normalidad, al naranja ahí la llevamos.
Este lunes 18 estados amanecerán con semáforo naranja; es decir, que están listos para reanudar paulatinamente actividades, los datos de la Secretaría de Salud indican que el número de personas atendidas en los hospitales está disminuyendo, por lo tanto, número de contagios se encuentra en una tendencia descendente.
Casualmente, en dichas entidades se concentran la mayoría de los gobernadores golpistas, que desconocieron las estrategias del gobierno federal. ¿Será casualidad o sus estrategias funcionaron mejor?
Desde las cifras oficiales, el regreso a la normalidad se da en el peor momento, un cúmulo de sospechas se cierne sobre la temporada naranja decretada por el gobierno federal.
En más de un mexicano queda la impresión que de nada sirvieron los tres de meses de encierro, casi nos volvemos locos, sin ningún resultado.
Las acciones del gobierno, ni detuvieron la pandemia, ni sostuvieron la economía, ni evitaron la muerte de miles de mexicanos, nos queda el sentimiento que nos fueron arrebatados tres meses de nuestras preciosas vidas.
La crisis sanitaria y económica, que amenaza en convertirse en una crisis social, obliga los gobiernos a adelantar los tiempos de la reapertura, las ciudades volverán a sus actividades con más incógnitas que soluciones.
La responsabilidad del no contagio, recaerá en la higiene del ciudadano, tal parece que la obligación del gobierno para dar las condiciones de higiene y salud estará muy acotada por los presupuestos y las voluntades políticas.
Por ahora, la atención medica y la responsabilidad de romper las cadenas de contagio, resulta muy caro y esta exclusivamente en las manos de los ciudadanos. La prueba para detectar el Covid-19 tiene un costo de 3,000 pesos, si hay un contagiado en la familia, todos los miembros deberán hacerse la prueba, en caso de que sean tres miembros por familia serán 9,000 pesos, más el gasto en la atención médica. Resulta una equivocación estridente que no se tenga una estrategia para hacer pruebas masivas.
Este lunes reanudaremos actividades con espíritus marchitos de cuarentena, el virus sigue rondando el mundo y las posibilidades de contagio siguen latentes; querido lector, hay que seguir cuidándonos tanto en la calle como en la casa. Hasta la próxima.

