¿Volverá el mundo a ser como era antes? Tras cinco meses de confinamiento es muy natural que esta pregunta haya invadido nuestras mentes, no una, no dos, sino cientos de veces. Y probablemente resulte muy frustrante  saber que hoy no tenemos una respuesta certera. Es muy complicado predecir cómo será nuestro futuro en tiempos de cambio tan constante y acelerado. México avanza hacia la reactivación, pero la sana distancia y las medidas para evitar la propagación, se quedarán con nosotros posiblemente por mucho tiempo.

Antes de la pandemia, ya visualizábamos un futuro más sostenible y eficiente, impulsado por la tecnología. Algunos estudios y artículos predecían, por ejemplo, que el 85% de los trabajos que existirán en 2030, aún no existen; o que para mediados de la década actual, se contará con viajes aéreos dentro de las ciudades; o incluso, que para 2050, todos los vehículos serán totalmente eléctricos o autónomos. 

Pareciera que el futuro se adelantó varios años. En múltiples sectores vimos una acelerada innovación, desde las investigaciones científicas de salud, hasta la forma en la que nos transportamos o comunicamos. Estas transformaciones tienen algo en común: la tecnología, misma que se consolida como una pieza fundamental para la reactivación de la economía de las ciudades de México, América Latina y del mundo. 

De manera particular, las aplicaciones han amortiguado el impacto económico en el bolsillo de millones de personas, con innovaciones que han permitido una mejor comunicación, conexión entre nosotros y sobre todo, una oportunidad esencial para la generación de ganancias para muchos. Ante este escenario, resulta crucial contar con herramientas que permitan a los mexicanos una mejor administración y planificación de sus gastos de cara a la “nueva normalidad”. 

En esta línea, empresas tecnológicas comprometidas con México, hemos enfocado nuestros esfuerzos al desarrollo de tácticas, nuevos productos y funciones en beneficio de usuarios y socios comerciales. En Uber, un ejemplo de ello es Uber Pass, una nueva membresía mensual única en el mercado que considera tanto servicios de movilidad como de venta y entrega de comida a domicilio. Esta función tecnológica tiene varios objetivos, aunque el más importante es beneficiar el bolsillo de más de 8 millones de usuarios que usan nuestra plataforma, al mismo tiempo de incentivar un mayor consumo en restaurantes, o de viajes, esto de acuerdo a las necesidades de movilidad que cada quien tenga.

Si bien la tecnología juega un papel fundamental para superar esta crisis, la situación económica nos obliga a reinventarnos, a replantear objetivos y metas, además de mejorar la oferta de productos y funciones de aplicaciones digitales. No hay mal que dure cien años y mucho menos ahora con la sinergia que se ha fortalecido entre autoridades, iniciativa privada y sociedad. Esta pandemia adelantó el futuro, por lo que ahora es responsabilidad de las empresas que le apostaron a la innovación tecnológica, adaptarse a un mundo que enfrenta un impacto económico nunca antes visto. Resiliencia, creatividad e innovación, deberán ser la clave. 

Aunque es difícil predecir el futuro, en Uber estamos preparados para el presente, y con ello ayudar a las ciudades en un regreso seguro a sus actividades. Por eso seguimos invirtiendo en herramientas como Uber Pass, que ayudarán a que esos viajes, dentro de la nueva normalidad, sean más accesibles y confiables para todos los mexicanos. Creo estar en lo correcto cuando digo que el mundo no volverá a ser como antes, pero toda la innovación que surgió tras esta pandemia nos demuestra que, de hecho, puede ser mejor de lo que era.

*George Gordon es director de Uber para América Latina