Las economías modernas se distinguen por una mayor participación de los sectores privado y social en la promoción del desarrollo y el bienestar. El crecimiento de las principales economías del mundo se consigue con el concurso del capital privado, representado por un número creciente de participantes, pasando a un segundo plano la capacidad productiva del gobierno.

A su vez, los gobiernos otorgan cada vez mayor importancia a la Economía del Bienestar, a partir de la premisa de que los subsidios y las transferencias son necesarias para lograr una mayor equidad social. Las sociedades modernas aprueban y admiten los subsidios y las transferencias de conformidad con normas que contribuyen a que éstos tengan un buen uso. Los subsidios son recursos escasos que sirven como instrumento de política pública para atender problemas específicos.

Siendo los subsidios un recurso escaso, su administración y fiscalización conlleva una serie de desafíos. La Government Accountability Office de Estados Unidos establece los siguientes criterios para su revisión:

  • Optimización: Su uso debe ser óptimo, con resultados comprobables y obtenidos con costos asequibles o factibles.
  • Transparencia: La información sobre su uso debe de estar disponible para la rendición de cuentas y para la sociedad.
  • Integración: Con los subsidios canalizados se debe evitar su duplicación, superposición y fragmentación.
  • Control y vigilancia: Su distribución debe estar sujeta a control interno y seguimiento.

En México, el articulo 75 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria establece que “los subsidios deberán sujetarse a los criterios de objetividad, equidad, transparencia, publicidad, selectividad y temporalidad”.

Las fracciones de esta Ley componen el universo de indispensabilidades que se deben cumplir cuando se erogan subsidios, tales como la identificación precisa de la población objetivo, los montos máximos por beneficiario, los mecanismos de distribución y el acceso equitativo a grupos sociales, la garantía de que se canalicen exclusivamente a la población objetivo, la temporalidad, el seguimiento, supervisión y evaluación, y la coordinación de acciones entre instituciones para evitar duplicidades, principalmente.

En materia de fiscalización de estos instrumentos, la ASF revisa en su vertiente de desempeño los programas que canalizan subsidios, estableciéndose al respecto un “marco universal conceptual” que permite fiscalizar lo siguiente:

  • Diseño de programas y sus Reglas de Operación;
  • Programación de acciones para atender a la población objetivo, incluyendo convenios y contratos;
  • Ejecución de acciones de entrega, con sus respectivos controles;
  • Seguimiento de acciones para la supervisión y verificación;
  • Medición del impacto efectivo en las necesidades identificadas;
  • Evaluación de los mecanismos de control interno y;
  • Aplicación correcta de los recursos.

Los problemas detectados a lo largo de más de una década de auditorías de desempeño apuntan, en general, a la carencia de diagnósticos sobre la problemática a atender, poblaciones objetivo y focalizadas poco precisas, ausencia o deficiencias en las Reglas de Operación, bases de datos de beneficiarios deficientes e inconsistentes, entrega de subsidios a poblaciones que no formaban parte de la población objetivo, y falta de acreditación sobre el destino final de los recursos. El examen de bases de datos relacionadas permite detectar inconsistencias.

Agustín Caso Raphael

Economista

Ensayos en Persuasión

Licenciado en Economía por el ITAM y Maestro por la Escuela del Servicio Exterior de Georgetown University, Washington D.C. Profesor Titular de Historia del Análisis Económico en el ITAM desde 1990. En 1976 recibió el Premio Nacional de Economía y su trabajo fue publicado por Editorial Limusa con el título Política Monetaria, Inflación y Crecimiento Económico: El Caso de México. En 2005 publicó el libro Migración y Repatriaciones y en 2010, Trotsky, Viaje hacia el Laberinto.

Por más de 45 años se ha desempeñado en la administración pública nacional e internacional. Inició su desarrollo profesional en el Banco de México. Ha ocupado puestos directivos en el Banamex, Pemex, el Instituto de Acción Urbana e Integración Social (AURIS), la Conasupo, y las Secretarías de Energía, Gobernación y Hacienda y el INEE. Actualmente es Auditor Especial de Desempeño de la Auditoría Superior de la Federación.

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