Esta semana todos podremos conocer la lista de los 1,200 productos antibióticos controlados. De todos los medicamentos cuya venta libre en farmacias como ha sido hasta hoy queda eliminada en México.

A partir del 25 de agosto sólo se podrán adquirir en farmacias mostrando receta médica y los negocios están obligados a reportar a la autoridad toda la información relacionada con estas ventas, o de lo contrario, se someterán a multas millonarias.

La Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) publicará el jueves 15 en su página dicha lista y la Comisión de Operación Sanitaria, a cargo de Lucio Galileo Lastra, será la encargada de vigilar que se cumpla.

Y es un hecho que arrancará el control aun cuando organizaciones de farmacias independientes se niegan a cumplir el acuerdo intersecretarial firmado en mayo con Cofepris. Dicho acuerdo lo signaron ANTAD, Diprofar, Anevifac, Wal-Mart, Anafarmex, Unefarm y Anafam. Algunas agrupaciones están siendo rebasadas por sus agremiados y buscan desconocer su propia firma. Todas las demás, las de las grandes cadenas como Farmacias Del Ahorro, Benavides, San Isidro o los supermercados como Wal-Mart y Soriana, ya firmaron y se preparan para cumplir las restricciones.

En particular nos referimos a la agrupación de farmacias independientes, presidida por Bulmaro Domínguez, que insiste en pedir prórroga argumentando la dificultad de cumplir con el acuerdo firmado por él y por Anselmo García Padilla, también de la directiva de la agrupación. Las autoridades de Cofepris evidentemente les negaron toda prórroga, pues es una falta de seriedad.

Las negociaciones –dicen- con la industria ya se hicieron. La autoridad accedió a no incluir los antibióticos de aplicación tópica (todos los que se aplican en ojos, piel, oídos y ciertas suspensiones de furazolidonas para diarreas) y a reducir de 14 a seis los datos que deben reportarse en cada venta.

Será un gran cambio que debió empezar desde hace 26 años, cuando el Legislativo en 1984 aprobó la Ley General de Salud (antes lo que regía era el Reglamento de Salud) y definió en el artículo 226 la clasificación de medicamentos a la venta. En aquel entonces, siendo Secretario de Salud Guillermo Soberón Acevedo, no se dijo cómo cumplir las restricciones de venta de antibióticos, porque no había los mecanismos para vigilancia.

Los costos de este retraso ya todos los conocemos. Las resistencias bacterianas en el país han llegado a un grado tal, que el combate de infecciones bacterianas comunes obliga al médico a recurrir antibióticos sofisticados y de última generación que son más costosos. Hemos creado alta resistencia porque hemos tomado antibióticos como si fueran dulces.

Ahora, cinco lustros más tarde, en un contexto de acérrima competencia en el mercado se establecen los controles para tales medicamentos. La amenaza es que las farmacias pequeñas dejen de vender antibióticos, dado que dicen es la opción que les queda. El riesgo sería que llegara a haber desabasto en algunas poblaciones donde no llegan las grandes cadenas, pero la autoridad lo descarta.

Lanzamiento cardiaco de Sanofi

La francesa Sanofi Aventis, dirigida por Juan Carlos Valdez, anunció el lanzamiento en México de Regivas (dronedarona) como una de las innovaciones terapéuticas más importantes que se han realizado en los últimos 20 años en fibrilación auricular, mal que causa un tercio de las hospitalizaciones por arritmias cardiacas. De no atenderse oportunamente una arritmia, aumenta el riesgo de formación de trombos en el corazón, se incrementa el riesgo de embolias o eventos cerebrovasculares y el desarrollo de insuficiencia cardiaca.

Recorte de MSD

El anunciado cierre de dos plantas en México (Azcapotzalco y Coyoacán) de parte de Merck Sharp and Dohme (MSD) por su fusión con Schering Plough es una muy mala noticia para nuestro país. Aunque está por verse el nivel de recortes de personal aquí, estamos hablando de una de las principales farmacéuticas exportadoras de México hacia Latinoamérica.

La noticia se da más de un año después de conocerse la fusión entre ambos laboratorios americanos y, paradójicamente, no porque haya duplicidad en las empresas fusionadas, sino por redefinición de estrategias de la nueva entidad resultante.