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¿Será Monterrey ?el Houston mexicano?
La fortaleza regiomontana radica en su vocación industrial y el empuje de la clase empresarial, como factor adicional también está el apoyo del gobernador Rodrigo Medina.
No es nuevo que Monterrey quiera ser el Houston de México. La novedad es que los regiomontanos se están moviendo como nadie para convertirse en la capital energética de México.
En mente tienen el modelo de la zona de Eagle Ford, una región de Texas que se ha vuelto la referencia obligada cuando se habla de la revolución del petróleo y gas shale. Allí están la mayoría de los 14,000 pozos que se han abierto en Texas. Se han generado alrededor de 40,000 empleos directos y se producen casi 60,000 millones de dólares en actividades relacionadas con los hidrocarburos.
Promover a Monterrey como la Houston de México es una buena estrategia de marketing, aunque la ciudad de Houston queda grande cuando se trata de hacer comparaciones. Alberga los cuarteles generales de 500 empresas petroleras y 3,700 negocios del sector energético, incluyendo algunas dedicadas a energías alternativas. En esa ciudad hay nueve refinerías que procesan 2.3 millones de barriles diarios.
Monterrey no será Houston, entre otras cosas porque el régimen jurídico relacionado con la industria energética es radicalmente diferente. La propiedad de los recursos del subsuelo corresponde a los dueños del terreno en Estados Unidos. Aquí es del gobierno.
Monterrey tiene atributos para aspirar a convertirse en la capital energética de México. Sus mayores ventajas no son los recursos naturales, porque Tamaulipas o Coahuila tienen más reservas de petróleo y gas no convencionales que Nuevo León.
La fortaleza regiomontana radica en su vocación industrial y el empuje de su clase empresarial. Como un factor adicional, hay que considerar el empuje del gobernador Rodrigo Medina. Desde enero de este año se ha convertido en un promotor de la reforma energética y del papel de Nuevo León en ella. No hay un mandatario estatal que haya asumido un papel tan activo. Creó una subsecretaría dedicada a la promoción energética. Lleva más de 100 días de road show. En Texas habla del eje Monterrey-Houston. En el DF, del proyecto de capital energética para Monterrey.
¿La reforma energética traerá una descentralización radical de la industria energética? No hay nada que indique que ésa sea la intención del Ejecutivo federal o de los legisladores.
En este momento, el Distrito Federal es la capital energética de México, porque en esa ciudad está la sede de Pemex y a esa ciudad van a parar la mayor parte de los beneficios de la explotación de los hidrocarburos. Las empresas extranjeras que quieren hacer negocios en México tienen sus oficinas mexicanas en el Distrito Federal. Las zonas productoras son sede de grandes oficinas regionales de Pemex y de campamentos técnicos de las empresas privadas. El negocio financiero y de servicios técnicos se factura en el DF.
Monterrey no podrá convertirse en capital energética si no hay una descentralización explícita del sector energético. Tener grandes corporaciones, buenas universidades y algo de experiencia en la explotación energética en Texas vale para algo, pero no será suficiente si la capital del país quiere mantener los mayores beneficios sobre los recursos energéticos. ¿Hay voluntad de replantear la geografía económica con la reforma energética? Yo pienso que no. Me gustaría estar equivocado.