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Se solicitan cobradores con traje de charro
El privilegio de opinar Por: Manuel Ajenjo
Recuerdo haber leído que en alguna región del norte del país, a finales del siglo XIX y todavía entrado el XX, había la costumbre del Hombre de Colorado. Éste era un individuo que se contrataba con un acreedor para, con su presencia, vestido de rojo, acosar a un deudor hasta que el moroso pagaba.
La chamba del Hombre de Colorado empezaba muy tempranito parándose, con su atuendo rojo, afuera de la casa del deudor. Esto alertaba a los transeúntes sobre la poca capacidad crediticia del habitante de la casa donde el Hombre de Colorado estaba de guardia, en cuanto éste salía de su casa el vestido de rojo, sin decir una palabra, seguía al insolvente a donde fuera. No lo dejaba ni a sol ni a sombra. Hasta que el deudor, con la cara del mismo color que la ropa de su acosador por la vergüenza, terminaba empeñando las joyas de la familia, vendiendo una propiedad o, tal vez, contrayendo otra deuda para pagar y liberarse del Hombre de Colorado.
Ese método de cobro me parece más civilizado que el actual de los bancos y las tarjetas de crédito: un tal licenciado X te habla en la madrugada, te amenaza con meterte a la cárcel, quitarte lo poco que tienes, se burla de ti, de tu familia y de tu condición de deudor sin darte oportunidad a que le expliques que se equivocó al marcar el teléfono.
-Por supuesto. Además, me imagino que a fuerza de seguirlo a todas partes, El Hombre de Colorado llegaba a conocer a su objetivo remiso en forma tal, que posiblemente se relacionara con él amistosamente.
-Es probable que el de colorado siguiera al deudor a una cantina y éste, amablemente le dijera: échate una conmigo para que no estés nomás de mirón. Yo te invito, aquí mi compadre -el dueño de la cantina- todavía me fía porque, a pesar de todo, cree en mí. Debo no niego, pago, no tengo. Dile a tu patrón que me aguante, yo también tengo deudores que se me han atrasado. Es más, me gusta tu manera de trabajar, presionas pero con discreción y buena educación, luego que le pague yo al que te contrató quiero emplearte para que me ayudes a cobrarle a varios insolventes que me deben. ¿Cobras por día o te dan un porcentaje de lo cobrado?
-Me imagino otra escena: dos amigos, ambos deudores, llegan al casino o Círculo Mutualista de la región; se juntan para jugar dominó. Nadie de la tertulia quiere hacerlo con ellos porque están apestados dado que los dos traen detrás a su respectivo Hombre de Colorado. Los amigos ni se inmutan, piden el dominó e invitan a los de rojo a jugar para hacer el cuatro .
EL COBRADOR DEl FRAC
-En España -según la agencia Reuters- la deuda de los españoles está en un máximo histórico por encima de 120% del Producto Interno Bruto. El tema de cómo conseguir que la gente pague lo que debe ha dado origen a una empresa llamada El Cobrador del Frac que no es otra cosa que una emulación de El Hombre de Colorado pero, en el caso español, el que persigue al deudor va vestido con dicha prenda y sombrero de copa.
-Imagínate la friega de andar persiguiendo a un mal pagador con esa vestimenta en verano.
-Ha sido tal el éxito de El Cobrador del Frac,que han surgido empresas competidoras que cobran con el mismo método, entre ellas: El Zorro Cobrador , lo mismo pero el que persigue al renuente va vestido como el personaje de la leyenda californiana con máscara y todo. Otra, El Monasterio del Cobro , se distingue porque los que acosan a los deudores van vestidos como monjes. Pero la novedad es DAAR Primera SL, que en lugar de perseguidores tiene perseguidoras de deudores, ya que las mujeres son más convincentes para cobrar.
-Eso lo sabe cualquier divorciado que tenga que darle pensión a su ex.
-Si yo fuera deudor moroso español preferiría que anduviera detrás de mí una mujer que un hombre de frac.
-Hombre, claro. Si vas a traer todo el día cola, más vale que ésta sea una buena cola.
EMPRESA MEXICANA
-En México la cuestión de la morosidad en el pago de deudas también alcanza niveles alarmantes, razón por la cual esta columna se ha dado a la tarea de fundar una empresa de cobro similar a las españolas.
-Nuestra organización se va a llamar El Charro de Morado ya que nuestros acosadores perseguirían a los remisos deudores vestidos con el traje nacional del color antes mencionado para con esto significar que el insolvente se ha tardado -demorado- en pagar.
-Además de contribuir a que las empresas acreedoras que contraten nuestros servicios recuperen millones de pesos de adeudos, paralelamente crearemos miles empleos.
-Bastará con tener el primer cliente para generar una gran cadena ocupacional de cobradores y morosos. Lo explicaré:
A -cliente inaugural- nos pide que le cobremos a B -deudor inicial-. Contratamos a C -primer Charro de Morado- el cual a su vez le debe a D. Éste contrata nuestros servicios para cobrarle a C, nosotros contratamos a E para acosar a C. Como es probable que E tenga una deuda con F, éste recurre a nosotros para cobrarle a E, para lo cual nosotros contratamos a G y así nuestra cadena se volverá infinita.
-No se asombre usted si en un corto lapso por las calles de la ciudad pululan cientos de charros de morado que persiguen a charros del mismo color.
-Por lo pronto solicitamos cobradores con deudas y traje de charro -de ser posible del color que se indica.