La pretensión de los comunistas de que su sistema pondrá fin a la guerra de clases al suprimirlas es una ficción, porque su sistema se basa en el consumo ilimitado como meta de vida” 

Erich Fromm

Aunque se recupere el Consumo, sus determinantes modificaron sus elasticidades ante los confinamientos y la incertidumbre sanitaria. Por lo que el Consumo perdió vigor en julio y agosto, tras su impulso inicial derivado de la reapertura. El gasto de los consumidores experimentó un crecimiento modesto a pesar de sus sólidos fundamentos, los salarios reales, los altos niveles de remesas y las transferencias gubernamentales por los nuevos programas sociales.

Es probable que los bloqueos relacionados con el coronavirus hayan causado daños al tejido laboral, daños que persistirán en el futuro, afectando el gasto de consumo.

El pesimismo sobre las perspectivas de mediano plazo, tanto para la economía mundial como para la mexicana afectará la inversión, pero el fuerte crecimiento de la economía de los Estados Unidos, impulsará la actividad manufacturera mexicana una vez que se supere la escasez de oferta.

En agosto, el consumo registró caída de (-) 1.9% en el mes, que se suma al bajo crecimiento en el mes de julio de solo 0.4%. Estas cifras contrastan con el dinamismo de los dos primeros trimestre de 3.3% y de 4.0% en promedio, lo que apunta hacia la desaceleración de la demanda para la segunda mitad del año.

El segmento de servicios registró la mayor debilidad, con caída mensual del (-) 6.7%, mientras que el segmento de bienes descendió (-) 0.4%.

Las cifras de inicio de año, muestran la reconfiguración del gasto de los hogares, de los bienes hacia los servicios durante los primeros meses de la reapertura, aunque cifras más recientes muestran que dicha tendencia empieza a revertirse.

En junio, el gasto en los hoteles superó en 44% su nivel pre-pandemia, mientras que para agosto la diferencia se había reducido al 8%. Un cambio de hábito permanente en los hogares, es un mayor gasto en línea, monto que se ha duplicado desde inicios de la pandemia, hasta alcanzar el 6% del gasto total.

En agosto, el gasto en gasolina (proxy de movilidad) registró descenso mensual de (-) 9.6%, el primero desde noviembre de 2020, con lo que su nivel se colocó 4.0% por debajo del observado durante la pre-pandemia.

El mes de septiembre será anómalo en términos de movilidad, ante el regreso a las clases presenciales; aún persiste el riesgo de los efectos negativos derivados de la persistencia de la variante Delta.

Anticipamos que continuará la pérdida de dinamismo del consumo, el componente que evalúa la opinión sobre la situación económica de los integrantes del hogar en el momento actual, en relación a la que tenían hace 12 meses, registró descenso mensual de 1.7 puntos.

El rubro correspondiente a las expectativas sobre la situación económica de los miembros del hogar dentro de doce meses, en relación a la que registran en el momento actual disminuyó 1.5 puntos.

La variable que mide la percepción de los consumidores acerca de la situación económica del país hoy en día, comparada con la que prevaleció hace doce meses se redujo en 0.8 puntos.

El indicador que mide las expectativas sobre la condición económica del país esperada dentro de un año, en relación con la situación actual descendió 1.7 puntos.

Finalmente, el componente relativo a la opinión sobre las posibilidades en el momento actual por parte de los integrantes del hogar, comparadas con las de hace un año, para efectuar compras de bienes duraderos, tales como muebles, televisores, lavadoras y otros enseres electrodomésticos retrocedió 1.2 puntos.