Arrancó simbólicamente la construcción del aeropuerto comercial en la base militar de Santa Lucía, Estado de México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó el evento correspondiente y anunció que la ampliación del actual aeropuerto militar concluirá el 21 de marzo del año 2022.

Lo hizo, al día siguiente de que fue revocada la última de las suspensiones definitivas que el colectivo No Más Derroches había obtenido en contra de la construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL). 

Previamente, durante su conferencia mañanera, el jefe del Ejecutivo repitió lo que ha dicho desde que decidió cancelar la construcción del aeropuerto en Texcoco.

En síntesis, asegura que Santa Lucía, como parte del sistema aeroportuario metropolitano, representa una solución para la saturación del actual aeropuerto y demuestra que las cosas se pueden hacer de manera eficiente, al tiempo que se evitó un proyecto manchado por la corrupción.

ARRANQUE SIMBÓLICO

El inicio simbólico de la construcción del aeropuerto comercial en Santa Lucía es exactamente eso, un arranque simbólico.

¿Por qué? Porque todavía tiene que superar muchos temas legales y técnicos.

Por ahora todavía es incierto el final de esta historia. Frente a la carencia de los permisos de las autoridades aéreas internacionales, la pregunta central es si, en caso de que se construya y concluya, podrá operar o no.

En ese sentido, existe el riesgo de que se registre la inversión y al final se convierta en un “elefante blanco” porque las aerolíneas no tendrían autorización para despegar y aterrizar desde Santa Lucía.

Hasta ahora, el gobierno mexicano ha desestimado las opiniones de Mitre y de la IATA y la OACI.

LAS RESTRICCIONES

El colectivo No Más Derroches ha señalado al menos siete restricciones legales que tiene Santa Lucía:

1.- El artículo 10 de la Ley de Aeropuertos indica que solamente sociedades mercantiles con título de concesión pueden construir aeropuertos con operaciones civiles. La Secretaría de la Defensa Nacional no cumple con este requisito.

2. -No se ha hecho un análisis costo-beneficio en términos del artículo 34 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

3. -No existe un Proyecto Ejecutivo del AISL debidamente dictaminado y certificado. 

Aún no se cuenta con un plan maestro en términos del contrato celebrado con la empresa francesa ADP Ingénierie.

4.- La empresa Navblue SAS no ha entregado los estudios de aeronavegabilidad y orografía para los que fue contratada por el gobierno federal.

5.- No se tiene información en torno al cumplimiento de las condiciones impuestas por la Semarnat en la autorización de impacto ambiental.

6.- No se han dado a conocer los estudios de prospección arqueológica ni de impacto social.

7.- Tampoco se ha realizado la consulta indígena a las comunidades y pueblos originarios de la zona, como éstos lo han venido reclamando una y otra vez.

Desde el inicio de la impugnación del colectivo No Más Derroches, ha sido muy enfático en advertir que al construir, sin cumplir con todos los requisitos legales, un aeropuerto internacional, se estará incurriendo en irregularidades que implicarán un derroche injustificado de recursos públicos.

Además de que podría poner en riesgo la vida e integridad tanto de quienes eventualmente transiten por dicho aeropuerto como de las comunidades que viven en las zonas aledañas.

Hasta ahí la posición de ambas partes.

MALA DECISIÓN

Lo cierto es que el anuncio de la cancelación del aeropuerto en Texcoco ha sido una fuerte señal contraria al Estado de Derecho y la confianza de los inversionistas.

Y la construcción y eventual operación riesgosa de Santa Lucía, agravará aún más el efecto de la cancelación del aeropuerto en Texcoco, mientras que la saturación del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México cada día es mayor.

El gobierno mexicano ha destinado multimillonarios recursos para pagar los bonos colocados para el financiamiento del cancelado aeropuerto en Texcoco y para el pago a los contratistas que venían construyéndolo, más el costo que tendrá el desmantelamiento de lo avanzado.

Además, habrá que agregar lo que se invierta en el proyecto del sistema metropolitano aeroportuario y el tiempo que se está perdiendo.

Desde todos los ángulos, la cancelación de Texcoco y la construcción de Santa Lucía, no parece una buena decisión.

ATISBOS

MEDICAMENTOS.- La oficial mayor de Hacienda, Raquel Buenrostro, anunció ayer la compra consolidada de medicamentos para el 2020. Incluirá licitaciones públicas y adjudicaciones directas. Las primeras para genéricos y material de curación. Y las segundas para medicamentos de patente: oncológicos, cardiovasculares, metabólicos (diabetes), antibióticos, planificación familiar, hematológicos y vacunas.

En estas últimas tendrá un enfoque competitivo para lograr los mayores beneficios para la población y ahorros para el Estado.

La primera experiencia de este gobierno fue la compra para el segundo semestre del 2019 en la que se lograron ahorros por 5,446 millones de pesos.

Veremos cómo resulta esta primera compra consolidada en el contexto de la intención del gobierno de acabar con el oligopolio farmacéutico.

Marco A. Mares

Periodista

Ricos y Poderosos

Ha trabajado ininterrumpidamente en periódicos, revistas, radio, televisión e internet, en los últimos 31 años se ha especializado en negocios, finanzas y economía. Es uno de los tres conductores del programa Alebrijes, Águila o Sol, programa especializado en temas económicos que se transmite por Foro TV.