La ruptura de la coalición entre la Liga y M5E hace presagiar lo peor

Italia está en tránsito hacia una república conductual (postpopulista), abandonando los viejos escombros de la política donde se encuentran sepultados el Partido Demócrata Cristiano, el Comunista y el Socialista.

Las repúblicas conductuales abrevan del estado de ánimo de las redes sociales para ofrecer medicinas con efecto inmediato a cualquier población enferma de desesperanza sin importarles la descomposición de los países a largo plazo.

Salvini tendrá que agradecerles a Mark Zuckerberg (Facebook), Bashar al Ásad (presidente de Siria) y a la Unión Europea su enorme popularidad y su próximo ascenso como primer ministro de Italia.

Si Cambridge Analytica le hizo una hipersegmentación de mercadotecnia a Donald Trump para identificar las zonas estratégicas que tenía que visitar para ganar las elecciones, Luca Morisi, cabeza de la empresa Sistema Intranet, hizo lo propio a Matteo Salvini, actual viceministro y con elevada probabilidad próximo primer ministro. Morisi convenció a Salvini de promover su retórica a través de Facebook y le planteó “10 mandamientos” para mutar de una República política a una conductual.

Morisi le pidió a Salvini que siempre utilice en Facebook el pronombre “nosotros” con el objetivo de maximizar el grado de empatía con la población. Matteo Pucciarelli escribe en Le Monde Diplomatique que “la página de Facebook de Salvini funciona como un periódico” gracias a un sistema interno que Morisi reconoce como “la bestia”. El tono de los mensajes, escribe Morisi, “oscila entre la irreverencia, la agresividad y la seducción”. Salvini lanza dardos contra el enemigo del día: “los inmigrantes, los magistrados corruptos, el Partido Demócrata o la Unión Europea”. Acto seguido, Salvini publica en Facebook sus fotografías en las que aparece en la playa, comiendo Nutella, pescando o preparando tortellinis.

Heredero de los activos del partido Liga Norte, Salvini se percató tras las elecciones del 2013 que la misión fundacional del partido se estaba alejando de la realidad: la independencia de Padania. De 10% de los sufragios obtenidos en 1996, pasó 4.1% en el 2013. Salvini ascendió a la dirección del partido en el 2013, obteniendo 82% de los votos en las elecciones primarias, desbancando al favorito: Roberto Maroni.

Así murió el partido Liga Norte y nació Liga. Salvini cambió el discurso en contra de la “parasitaria” zona sur de Italia y de la “corrupta” Roma. Ahora el blanco de sus ataques son los migrantes sirios y la burocrática Unión Europea. Nada tonto. De partido regional, lo convirtió en un partido nacional bajo la idea de que los enemigos están fuera de Italia.

“Debemos recuperar la soberanía económica que hemos perdido en la Unión Europea. Nos han tocado los huevos”, llegó a decir Salvini en el 2013.

Sobre la guerra civil siria, la mitad de su población se ha desplazado o refugiado; millones han llegado a Italia y a Grecia.

Así, la incapacidad de la Unión Europea para aliviar el problema de los refugiados y el presidente sirio son dos de los tres contenidos nutrientes de la retórica de Salvini.

La otra es Facebook, la red social que está convirtiendo al mundo en un laboratorio conductual. Salvini tiene que dar abrazos a Zuckerberg, Al Ásad y la UE.

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.