Para que Gene Simmons y compañía —o inserte banda favorita aquí— pueda subirse a cantar “Detroit Rock City” —o tu canción favorita— en cualquier parte del mundo se requiere un ejército de personas que ensamblan los escenarios, montan los instrumentos, la iluminación y se encargan de que los artistas suenen bien durante el concierto. Son ingenieros de audio, roadies y road managers, y un número de héroes anónimos que al terminar el concierto tienen la titánica misión de desarmar todo el numerito, transportarlo por cientos de kilómetros y volver a montarlo en otro foro de otra ciudad del mundo para que todos podamos vivir casi la misma experiencia musical.

Los foros musicales de todo el mundo han permanecido en silencio por más de 150 días desde que inició el confinamiento, ocasionado por ese bicho aguafiestas que sigue dejando estragos y mucha incertidumbre sobre el futuro de toda la industria. Salvo un par de experimentos de conciertos en modalidad autocinema o los festivales que decidieron ignorar todo sentido común, como el Sturgis Motorcycle Rally —donde Smash Mouth ofreció un concierto el 10 de agosto pasado sin ninguna protección sanitaria—, la mayoría de los conciertos se han relegado a presentaciones desde la sala o cuarto de ensayo de los músicos.

El rescate de los foros musicales y el apoyo a los trabajadores de las industrias culturales es una conversación que ha ganado visibilidad en todo el mundo. En el Reino Unido, el gobierno británico ha aprobado apoyos por más de 1,750 millones de libras para todo el sector cultural, que otorga recursos para foros en peligro de cerrar como el Cavern Club. El legendario foro en Liverpool donde The Beatles comenzó su a hacerse su nombre encendió las alarmas de una posible clausura por insolvencia financiera y sería un terrible golpe para la cultura y el turismo británico que sigue despertando el mito del cuarteto de Liverpool.

En Estados Unidos, la National Independent Venue Association (NIVA) —que congrega a más de 2,000 foros independientes— ha impulsado la iniciativa Save Our Stages, que con el auspicio del senador demócrata Chuck Schumer busca dar una bocanada de aire fresco a la industria de los conciertos en vivo y evitar el cierre permanente de estos espacios culturales. Esta iniciativa ha recibido el apoyo de artistas como Tom Morello, de Rage Against the Machine, Jesse Malin, Bruce Springsteen o James Murphy, de LCD Soundsystem. Entre las actividades para recaudar fondos para esta iniciativa fue la organización del concierto tributo para Joe Strummer, que congregó a artistas invitados de todo el mundo celebrando el activismo y lo que hubiera sido el cumpleaños número 68 del líder de The Clash.

#VaPorElCrew es una iniciativa organizada en México por distintos músicos y organizaciones civiles que busca también dar un colchón económico a las personas que trabajan en la escena local. En el 2019, el Inegi registró a 61,000 personas trabajando bajo el rubro de especialistas de audio, iluminación, video y montaje de escenarios. Este proyecto busca recaudar fondos para apoyar a los miembros de los crews de producción en México que se han visto afectados por la situación actual.

La campaña de crowdfunding ofrecerá diversas recompensas para los fanáticos que quieran apoyar esta iniciativa. Este viernes 28 de agosto se transmitirá un concierto virtual con presentaciones de Café Tacvba, Zoé, Enjambre, Julieta Venegas, Paco Huidobro (Fobia), Ruido Rosa, Hello Seahorse!, Centavrus, Amandititita, SilverRose, Marcela Viejo, El Haragán, Porter, Nortec: Bostich y Fussible, y más artistas.

Bernie Fiedler, el promotor del cantautor canadiense Gordon Lightfoot, lo dejó muy en claro durante una entrevista con el diario The Globe and Mail: “Todos están apurados tratando de agendar nuevas fechas en el 2021, y para como van las cosas ni siquiera sabemos si alguien va a poder dar algún concierto el próximo año”.

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Antonio Becerril

Coordinador de operaciones de El Economista en línea