Uno de los mayores avances en la teoría de las finanzas fue cuando se logró imponer la propuesta de que el precio de una acción y en general de un activo está determinado por el valor presente del flujo esperado de ingresos en el futuro, derivado de ese activo. Las inversiones, incluso aquellas diseñadas para erigir plantas sofisticadas de ensamble de bienes, o de un laboratorio para innovar en cierta línea de productos, o simplemente elegir una carrera, o una ocupación, implícitamente se guían bajo el criterio de maximizar el valor presente de los ingresos futuros derivados de ella.

Poco tiempo después se añadió el criterio de ajustar el valor del activo por el riesgo esperado en sus rendimientos, con lo cual básicamente tenemos en la actualidad una teoría moderna de diseño de portafolios de inversión y de administración de riesgos. Los avances obtenidos en la teoría de elección del consumidor bajo condiciones de incertidumbre han permitido explorar en áreas en donde anteriormente nadie había siquiera pensado, como es la aplicación hacia la elección de actividades delictivas, que pueden incluir desde la forma más sencilla de corrupción y captura de instituciones, hasta delincuencia organizada, evasión de impuestos o economía informal.

La gente simplemente evalúa cuál es el valor esperado de incurrir en alguna de estas actividades, lo compara con su ingreso actual, el riesgo en que incurre y la probabilidad de ser capturado, procesado y sentenciado por su participación en actividades ilícitas y decide.

La abrumadora evidencia empírica disponible hoy en día nos dice, por un lado, que la productividad de la mano de obra ha crecido tan poco en las últimas tres décadas, que los salarios promedio son igualmente bajos. Esto hace que el rendimiento de decisiones de inversión como capacitarse o estudiar una carrera sea sumamente bajo, o negativo y que cada día se suma más gente a actividades delictivas.

La corrupción burocrática, aunque las autoridades jamás se refieran a ella, es impresionante en todos los niveles de gobierno. El hecho de que haya tantos organismos autónomos, cuasi autónomos y dependencias abocadas al combate a la corrupción y nada pueda hacerse, evidencia el tamaño de la captura de que han sido objeto muchas instituciones, incluyendo a una parte del poder judicial y el predominio de bandas delictivas, así como el crecimiento del la economía informal sólo nos dicen que algo no hemos entendido del problema.

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