El riesgo es una palabra que asusta a la mayoría de la gente, por sus connotaciones negativas. Tiene que ver con incertidumbre, con no saber lo que va a pasar en el futuro. En general no nos gusta tomar riesgos en la vida y mucho menos cuando se trata de nuestro dinero, que tanto trabajo nos cuesta ganar.

En materia de inversiones, uno de los dichos más comunes es: “A mayor riesgo, mayor rendimiento”. Sin embargo, no necesariamente es así. Correr mucho riesgo no significa necesariamente que el potencial de ganancia es mayor. Por otro lado, la percepción de seguridad puede implicar un riesgo desconocido.

Por ejemplo, pensemos en la gente que no quiere correr riesgos y por ello decide guardar su dinero debajo del colchón. Ese dinero está expuesto a robo, además de que con seguridad pierde poder adquisitivo, por los efectos de la inflación. Lo mismo pasa si uno decide guardarlo en una caja fuerte empotrada en la pared del salón menos transitado de la casa.

Otras personas piensan que su dinero está seguro en una cuenta bancaria, aunque no genere intereses. Lo único seguro en ese caso es la pérdida de poder adquisitivo, porque la inflación, por más baja que sea, conforme pasa el tiempo genera un deterioro muy significativo.

Ahora exploremos la otra cara de la moneda: tomar riesgos desmedidos. Apostarlo todo en juegos de azar. Claro, si uno gana puede hacerse millonario, pero la probabilidad de que eso suceda es tan baja que nos aproximamos a una pérdida casi segura. Lo mismo pasa cuando la gente decide poner hasta lo que no tiene (dinero prestado) en una empresa sin siquiera haber hecho un plan de negocios, sin tener claro, por lo menos en papel, qué puede razonablemente esperar de esa inversión. Esto equivale a aventarse al vacío “esperando” que funcione.

Cuando hablamos de riesgo, en materia de inversiones, estamos hablando principalmente de volatilidad, en una cartera diversificada en distintos tipos de instrumentos. En ese contexto específico, sí se puede decir que las inversiones más conservadoras, con menor volatilidad, suelen tener un rendimiento esperado menor. En otras palabras, si queremos tener un mayor rendimiento esperado, posiblemente tendremos que aceptar una volatilidad más alta.

Pero aun así, hay que ser inteligentes. No se puede “diversificar” a lo tonto. De hecho, es enteramente posible construir portafolios muy volátiles, de mucho riesgo, que ofrezcan un bajo potencial de rendimiento.

Podemos decir que toda la teoría de inversiones está basada en encontrar lo que se conoce como “la frontera eficiente”. Es decir, encontrar los portafolios (combinaciones de instrumentos de distinto tipo) que, para cada nivel de riesgo, tengan el mayor potencial de rendimiento.

Afortunadamente, es relativamente fácil medir la volatilidad asociada a un portafolio, a pesar de que ésta no es constante: todos sabemos que en los mercados financieros se dan eventos extremos, que generan mayor o menor volatilidad.

De esta manera, uno puede saber el riesgo —la volatilidad máxima— que uno está dispuesto a aceptar. Esto es distinto en cada caso, tiene mucho que ver con el horizonte de inversión, con el monto y también con la tolerancia individual que cada uno tenga. Como siempre digo: se trata de dormir tranquilos por las noches.

El verdadero reto es precisamente encontrar una combinación de instrumentos, un portafolio que pueda maximizar el rendimiento potencial, para ese nivel de riesgo.

No olvidemos, sin embargo, que el peor riesgo que toda persona puede enfrentar, sobre todo con sus metas a largo plazo, es no hacer absolutamente nada con su dinero. No invertir por el “miedo a perder”. Porque paradójicamente eso se traduce en una pérdida segura: no alcanzar nuestras metas, no lograr formar un patrimonio o tener un retiro digno como el que merecemos.

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JoanLanzagorta

Coach en Finanzas Personales

Patrimonio

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia.

Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com