¿Qué debería preocuparnos más: la segunda tanda de acusaciones de Carlos Urzúa o la ausencia de respuestas concretas de AMLO? El secretario de Hacienda ha hecho una versión corregida y aumentada de su carta de renuncia, en una entrevista con Proceso. Sus palabras le hacen al presidente lo que el viento a Juárez. AMLO actúa como si el ex secretario de Hacienda no hubiera dicho nada relevante, insiste en encuadrar esta renuncia en el combate contra el neoliberalismo.

Imposible no poner atención a lo que dice Carlos Urzúa. Como funcionario fue un hombre muy discreto, pero como ex secretario se ha convertido en un volcán en erupción. Es el primero, en su posición, que habla de la cocina de la política económica. Eso lo convierte en una gran fuente para entender cómo se toman decisiones en Palacio Nacional. Con Proceso, ofrece detalles de sus diferencias con el presidente y su equipo; también pone nombres. Alfonso Romo es el de los posibles conflictos de interés, porque tiene acceso a información privilegiada que podría valer mucho si se usa en los mercados financieros; Manuel Bartlett es el que no tiene conocimientos técnicos para ocupar un cargo. El director de la CFE no entiende el concepto de valor presente. “Alguien así no puede dirigir una empresa de electricidad”, afirma.

Al presidente lo agarraron de gira con la publicación de estas declaraciones. Más que contestar a afirmaciones tan estridentes del que fue uno de sus colaboradores más cercanos, repitió un argumento que en este contexto suena a evasión: “Les puedo decir que ya se termina la política neoliberal... hay algunos que no alcanzan a entender que eso ya se terminó” dijo el presidente en Buenavista de Tomatlán. Hace unos días dijo que no era necesario investigar lo de los conflictos de interés, porque no existen. ¿Seguirá pensando lo mismo? ¿estará tomando nota la Secretaría de la Función Pública?

Las declaraciones de Urzúa le sirven al ex secretario para deslindarse de las decisiones de política económica de AMLO y está por verse el efecto que tendrán. En el corto plazo hay tres preguntas clave: ¿harán rectificar a AMLO? ¿debilitarán o fortalecerán a Alfonso Romo? ¿ayudarán o complicarán la tarea de su sucesor, Arturo Herrera?

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.