Los indicadores de empleo y de actividad industrial, así como de la parte de servicios muestran una recuperación, no sólo en Estados Unidos; en Europa y China las señales apuntan a una actividad que recupera terreno

Las bolsas están cerca de alcanzar los máximos que registraban al inicio del año. El momento es sumamente positivo para los mercados de capitales; varios factores confluyen en la mente de los inversionistas para mantener asignando dinero a la compra de acciones.

Esos factores parecen no ser temporales y por lo visto el criterio es que las ganancias se ubicarán más en los negocios que se beneficien de una recuperación, aunque, como ya le dijimos, es modesta hasta ahora.

Los participantes en los mercados asumen que la cadena de contagios por el Covid-19 no se extenderá de tal manera que la reacción de las autoridades vuelva a atentar contra la actividad económica.

Hay un gran debate al respecto, en estos momentos el punto principal es el regreso a clases de niños y jóvenes. Sin embargo, no hay nadie que anticipe un nuevo confinamiento. Más bien hay una especulación positiva con relación a la concreción de una vacuna.

Por otro lado, los indicadores de empleo y de actividad industrial, así como de la parte de servicios muestran una recuperación, no sólo en Estados Unidos; en Europa y China las señales apuntan a una actividad que recupera terreno.

Más importante es la sensación que tienen los inversionistas de que las autoridades harán lo necesario para evitar una reversión hacia una nueva etapa recesiva.

Hasta la fecha se han aprobado fuertes planes de apoyo y hay otros pendientes en Estados Unidos; por su parte, los bancos centrales mantienen el modo de extrema relajación monetaria (tasas de interés en mínimos o negativas y una fuerte e inédita emisión de dinero).

Si el Covid-19 no genera temores adicionales relacionados con la economía, si las autoridades estarán presentes todo el tiempo que sea necesario hasta que se concrete una recuperación confiable, y si hay una tendencia de recuperación por más pobre que ésta sea, las bolsas tienen los argumentos suficientes para seguir recibiendo dinero y rozar los niveles previos a la crisis.

¿Qué puede hacer cambiar tal estructura? ¿Qué podría generar un momento distinto que haga que los inversionistas vuelvan a ser adversos al riesgo? Le enumero algunas ideas:

1. El surgimiento de una vacuna. Es el factor más potente para modificar el desplome actual de varios sectores y también para cambiar la postura de las autoridades. Una buena noticia como esa puede no ser tomada con tanto entusiasmo por los inversionistas si genera sugerencias por parte de la Fed en sentido de permitir mayores tasas de interés o el retiro del estímulo fiscal. No parece que tal suceso sea inminente.

2. Una campaña electoral en Estados Unidos muy disputada. Tradicionalmente las bolsas mantienen un comportamiento lateral entre agosto y noviembre si el resultado de las elecciones es incierto. Si bien hay una ventaja del partido demócrata, esta no es definitiva; de hecho, ha disminuido en la última semana la diferencia en las encuestas entre ambos candidatos.

De continuar esta reducción, podríamos ver un final cerrado y, dadas las declaraciones del presidente Trump, una disputa posterior que generaran momentos de tensión.

3. Una intensificación de las tensiones Geo-políticas. Hay una nueva escalada de conflictos entre China y Estados Unidos en las últimas semanas. Esta semana hay una nueva ronda de negociaciones en donde se revisará la primera fase de acuerdos firmada a finales del año pasado entre ambas naciones.

Al parecer, el compromiso de China de comprar bienes estadouinidenses no se ha cumplido ni siquiera en una tercera parte del monto acordado.

China establece como argumento el surgimiento de la pandemia. Reiniciar estas pláticas en medio de un ambiente de tensión bien pudiera arrojar como resultado la retirada de la fase uno, lo cual volvería a colocar a las tensiones comerciales como un foco de amenaza seria contra la evolución de la recuperación económica y por ende sobre las expectativas en los mercados.

Como puede ver, la reincidencia de los contagios o una decepción con relación al crecimiento no son los elementos más sólidos para descarrilar a las bolsas. El crecimiento es muy malo y el control sobre la pandemia no se ve cercano, pero estas preocupaciones tienen al final del día el “seguro” de los estímulos monetarios y fiscales permanentes, que se redoblarían, no lo dude, si se detienen los avances.

Al parecer, entonces, es del terreno político de donde puede surgir una nueva etapa de temor.

En ese sentido, las elecciones en Estados Unidos y la beligerancia entre China y el resto del mundo desarrollado son los factores más visibles de preocupación.

Si usted cree que en estos ámbitos no habrá sorpresas, considere que las bolsas establecerán nuevos niveles record, hacia allá van, y les falta poco.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de Invex Operadora de Sociedades de Inversión.

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Twitter: @invexbanco