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Opinión

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¿Qué hacemos con la marcha del 13 de noviembre?

Como niños con juguete nuevo, así estamos con la marcha del domingo 13 de noviembre. Sin duda, fue un éxito en toda forma. Cientos de miles de personas salieron a las calles de varias ciudades de México y el extranjero. Personas que no fueron acarreadas, amenazadas con perder un empleo o pagadas para que asistieran. Es cierto que hubo personas que se comportaron con excesos deleznables, como la mujer vestida de blanco que llamó al presidente “indio patarrajada”. Es verdad que varios personajes cuestionables se unieron a la convocatoria, como Roberto Madrazo o Alejandro Moreno, pero el grueso de los caminantes íbamos con la idea de dejar clara nuestra defensa del Instituto Nacional Electoral (INE). Fuimos ciudadan@s promedio. 

¿Es necesaria una reforma electoral? Digamos que sí, pero no esa que propone López Obrador que daría al traste, por la vía de los hechos, con la autonomía del Instituto. Pero el punto no es una reforma electoral, AMLO busca asegurar la elección del 2024 a favor de su candidata(o), incluso del suyo propio en caso de que decida que “le faltó tiempo”. Así que hay una lucha entre los que queremos un árbitro imparcial y un demagogo peligroso que está al límite, al borde de llevar sus excesos a un punto de no retorno. Ya ha violentado varias leyes y amenazado a quienes considera sus enemigos, pero todavía puede ir más allá. Varios hechos apuntan a esto, destaco dos: en la mañanera del 16 de noviembre deslizó la idea de que el presidente debería controlar el Congreso para llevar a cabo sus planes. ¿Hay algo menos democrático que pensar en anular la diversidad de opiniones? Lo segundo es su convocatoria a una marcha porque “el pueblo lo pidió”.

La marcha del rencor o del ardor como se le ha llamado con una exacta ocurrencia, nace muerta. Ni siquiera es un evento cuya iniciativa surgió entre sus partidarios, por cierto, siempre atentos a ir más allá de los deseos de su líder. Fue una convocatoria desde la cumbre de un poder faccioso, que no gobierna para tod@s. El mismo mandatario está pidiendo, como si fuera un desvalido político, que lo arropen, que lo quieran, que le digan que sigue siendo el líder que México esperaba. Un sexenio que está más interesado en la imagen de López que en resolver los muchos problemas que existen en nuestro país. 

Sin mucho esfuerzo, podemos suponer que l@s gobernador@s y legislador@s de MORENA y sus partidos satélites ya están haciendo los cálculos financieros y políticos para obligar o comprar la asistencia “del pueblo”. Veremos la larga fila de autobuses o microbuses rentados estacionados en las calles aledañas, las tortas y refrescos, los animadores fijando consignas y toda la parafernalia del poder autoritario. Todo evento organizado desde el poder para homenajear al líder es un acto autoritario.

Los excesos verbales, legales y políticos del presidente López están llegando a niveles no vistos en mucho tiempo. Seguramente los radicales que lo acompañan están más que felices, pero ¿dónde están los moderados de su gobierno?, ¿aquellos que vienen de la izquierda y que se dan cuenta de que este no es un gobierno de izquierda?, ¿por qué siguen en un gobierno autoritario aquellas personas que han sido formados en la vida institucional?  Varias personas han renunciado a seguir adelante en puestos claves, incluso han denunciado lo que sucede al interior de un gobierno que en general va a la deriva y solo está preocupado por la imagen de AMLO. En otros momentos históricos hemos visto que los excesos llevan a resultados catastróficos y que hombres y mujeres se dejaron llevar por la marea. 

Regresemos a la marcha del 13 de noviembre. ¿Qué sigue para los que fuimos y estamos dispuestos a seguir el apoyo para lograr, más allá de las diferencias, contar con elecciones limpias?  Esta es la pregunta crucial en estos momentos. Hay que felicitarnos y a continuación dejar atrás la complacencia, El golpe de regreso viene desde el poder y no solo será la marcha del ardor del 27 de noviembre. Viene un acoso a los partidos, a los organizadores y a los políticos claves. Los juguetes nuevos no duran mucho. 

Todo parece indicar que el ataque al INE y al Tribunal Electoral vendrá por el lado del presupuesto, cambios a leyes electorales secundarias y la sustitución de consejeros electorales. caminata en defensa del INE. El camino es largo. 

#YoDefiendoAlINE.

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