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Opinión

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¿Qué está en peligro, ?el clima o la libertad?

Václav Klaus propone estar alerta para que la defensa del medio ambiente no nos lleve a nuevas formas de esclavitud que atentan contra la naturaleza del hombre.

Ésta es la pregunta desafiante que plantea el ex presidente de la República Checa Václav Klaus en su libro Planeta azul (no verde). Hoy que la preocupación por el cambio climático o calentamiento global ha retomado tanta fuerza en el debate internacional, resulta muy importante cuestionarnos, analizar e ir más allá de lo primero que escuchamos, de lo que resulta más evidente.

En estos días en que líderes de varios países asisten a la Cumbre del Clima en la ONU, las palabras del escritor Michael Crichton cobran fuerza cuando afirma que el reto más importante al que se enfrenta la humanidad es la tarea de distinguir la realidad de la fantasía y la verdad de la propaganda.

El ex presidente checo se pregunta qué está realmente en peligro a partir de investigar y consultar a una serie de científicos y expertos cuya postura plantea que el problema del calentamiento global es más bien asunto de las ciencias sociales que de las ciencias naturales; trata más del ser humano y de su libertad que de la oscilación de unas décimas de grado en las temperaturas medias.

En otras palabras, la preocupación de Václav Klaus es que el calentamiento global se ha convertido en un conflicto político e ideológico. La lucha por la libertad (no por el medio ambiente) empieza a ser librada justo en estos temas. Según el análisis de Klaus, son los países pobres los que más tendrán que pagar por este conflicto, pues se convierten en rehenes de los ecologistas que proponen frenar el desarrollo humano a un costo muy alto.

La tesis de Klaus plantea que el mayor peligro para la libertad, la democracia y la prosperidad es la ideología ambiciosa y arrogante de un movimiento político que empezó buscando proteger el medio ambiente y que se ha transformado en un ecologismo que poco tiene que ver con la naturaleza y por el contrario busca cambiar radicalmente el mundo, al hombre, su comportamiento, la estructura de la sociedad y el sistema de valores.

Klaus propone estar alerta y tener cuidado para que la defensa del medio ambiente no nos lleve a nuevas formas de esclavitud que atentan contra la propia naturaleza del hombre, por eso afirma que el mejor ambiente para el ser humano es el ambiente de la libertad. La solución la resume así: protección del medio ambiente sí, ecologismo no. Abramos los ojos a tiempo.

Twitter: @armando_regil

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