Recién terminé de leer la traducción al español del libro del politólogo alemán Jan-Werner Müller intitulado ¿Qué es el populismo? (Grano de Sal, México 2017). Es uno de varios textos que he leído para poder entender mejor el porqué del éxito que alrededor del mundo están teniendo los políticos populistas.

En su presentación del libro, la editorial Grano de Sal anota: “Donald Trump, Bernie Sanders, Marine Le Pen, Beppe Grillo, Viktor Orbán, Recep Tayyip Erdoğan y Nicolás Maduro son prueba de que hay un auge populista en el mundo. Pero, ¿de verdad tienen algo en común todos estos personajes (aparte de su vociferante modo de ser)? ¿Existe, de entrada, eso que ellos llaman ‘el pueblo’? Su forma de actuar en la escena pública, ¿reduce la distancia entre el gobierno y la gente o en realidad es una amenaza para la democracia? ¿Hay alguna diferencia entre el populismo de derecha y el de izquierda?”

Es obvio que Müller no tiene una buena opinión sobre los gobiernos populistas y con argumentos sólidos, bien fundados, justifica su postura, la cual comparto.

En su “Conclusión”, el autor presenta siete tesis sobre el populismo que aquí presento muy resumidas.

Primera tesis: el populismo no es parte auténtica de la política democrática moderna ni una especie de patología causada por los ciudadanos irracionales. Los populistas no están en contra del principio de la representación política; únicamente insisten en que ellos son los representantes legítimos.

Segunda tesis: además de ser antielitistas los populistas son antiplurales, ya que afirman que ellos y sólo ellos representan al pueblo. Aseguran que todos sus adversarios políticos son esencialmente ilegítimos y que quien no los apoya no es propiamente parte del pueblo. Cuando están en la oposición insisten en que las élites son inmorales, mientras que el pueblo es una entidad moral y homogénea cuya voluntad no se equivoca nunca.

Tercera tesis: Los populistas dicen que representan el bien común tal como lo desea el pueblo. Basados en este argumento suelen enfrentar a dicho pueblo contra los funcionarios democráticamente electos.

Cuarta tesis: A los populistas les gusta realizar referendos o consultas populares, pero no para conocer la voluntad del pueblo sino para avalar lo que previamente ellos definieron como la voluntad del pueblo.

Quinta tesis: Los populistas gobiernan bajo la idea de que sólo ellos representan al pueblo. Utilizan prácticas clientelistas y corruptas y suprimen a la sociedad civil crítica. También escriben constituciones diseñadas para mantenerse en el poder y perpetuar una supuesta y auténtica voluntad popular.

Sexta tesis: Los populistas deben ser criticados por lo que son, un verdadero peligro para la democracia (y no sólo para el liberalismo).

Séptima tesis: El populismo no es un correctivo para la democracia liberal pero sirve para señalar claramente qué segmentos de la sociedad no están representadas. El populismo debe hacer que los defensores de la democracia liberal piensen seriamente sobre sus fallas para así corregirlas.

Para entender lo que sucede en México y alrededor del mundo es necesario leer ¿Qué es el populismo? y obras similares. Quien lo haga, entenderá lo que ocurre y tratar de protegerse contra lo que pudiera ocurrir.

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Eduardo Ruiz-Healy

Periodista y productor

Columna invitada

Opinador, columnista, conferencista, media trainer, 35 años de experiencia en medios de comunicación, microempresario.