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Proveedores ?de infraestructura
Tradicionalmente, los últimos tres meses del año están sobrecargados de eventos de telecomunicaciones con alcance regional. La idea principal es presentar los logros alcanzados durante el año en curso y presentar un preámbulo de los nuevos desafíos, productos o servicios que se tienen en la mira. Desde una perspectiva regulatoria, el discurso se enfoca en plantear soluciones al gran problema de las distintas brechas digitales que existen en el mercado.
El acercamiento de los operadores es bastante similar. Los anuncios de nuevos servicios se hacen por medio de eventos de prensa bien organizados, en los se trata de destacar la innovación y beneficios que se ponen a disposición de los clientes. Pero, a diferencia de los entes reguladores, su discurso se transforma en foros especializados de la industria, pues es la oportunidad que tienen para vociferar sus preocupaciones abiertamente, teniendo como parte de su audiencia a representantes del gobierno, la prensa y otros competidores.
Un acercamiento distinto es el que toman los proveedores de equipos e infraestructura, pues éstos organizan eventos especiales, a los que invitan a analistas financieros, periodistas, consultores o una combinación de todos los anteriores, por dos o tres días, para poder narrarles su perspectiva del mercado, sus nuevos productos, logros y desaciertos. Pero lo más interesante de estas reuniones se da casi al final, cuando los ejecutivos de estas empresas se ponen a disposición de sus invitados para de forma personal aclarar cualquier pregunta que pudiesen tener, sin importar si es sobre el futuro del proveedor, la realidad de los mercados o un producto en particular.
En las pasadas semanas, primero me tocó viajar a Río de Janeiro, para participar en un foro de analistas de Nokia Solutions Networks (NSN), y poco después viajaba hacia New Jersey, para participar en el de Alcatel Lucent (ALU). Aunque ambos eventos fueron diseñados de manera distinta, mi interés es destacar los puntos comunes de estas dos empresas.
La principal preocupación de ambas empresas es la demora que se observa en muchos mercados al momento de otorgar licencias o concesiones. Tanto ALU como NSN reconocen que si se colocan frenos a los operadores al momento de diversificar sus servicios, los proveedores son afectados negativamente, pues se limitan los productos que pueden vender a los clientes y la innovación que conlleva el despliegue de nuevas tecnologías.
Otros temas de gran importancia incluyen calidad de servicio y poder ofrecer mayores velocidades de transmisión de datos para accesos fijos o móviles. Temas como backhaul, restricciones de importación, tasas impositivas exorbitantes o complejidad al momento de solicitar permisos son algunos de los obstáculos mencionados. Sin embargo, tanto NSN como ALU coinciden en que, al menos en el segmento de servicios de datos móviles, la instalación de pequeñas celdas o small cells, como son comúnmente conocidas en inglés, representan una gran oportunidad de crecimiento en la región.
La gran estrategia de estos proveedores es intentar reutilizar en lo posible la infraestructura ya instalada, para de esta forma mejorar la experiencia del usuario final, mientras crean nuevas oportunidades de negocio para sus clientes, los operadores. En este sentido, más que repetir a la saciedad la necesidad de más cantidad de espectro, ambas empresas se enfocaron en cosas más sencillas, como abaratamiento de teléfonos inteligentes o reglas más sencillas al momento de desplegar o importar infraestructura.
Al final, entre tanto movimiento, nos encontramos con una industria en la que sus distintas voces de alguna manera u otra hacen el mismo pedido de reglas menos complicadas que abaraten costos, fomenten inversión y aceleren la adopción de servicios.
*José F. Otero es presidente de Signals Telecom Group.
Twitter: @Jose_F_Otero