La inversión multimillonaria es una demostración de confianza y también la pérdida de un ícono. El mercado cervecero quedará en manos de grupos extranjeros.

¿Por qué la mayor cervecera del mundo quiere comprar Grupo Modelo? Anheuser-Busch InBev controla la mitad del mercado de Estados Unidos, a través de marcas como Budweiser y Michelob; en Europa, tiene Stella Artois y en Brasil, Brahma. Estados Unidos y Europa son los mayores mercados del planeta, pero ya no crecen. El primero tiene una década de decrecimiento sostenido. Allá están dejando la cerveza, en favor del vino y los licores. Las estadísticas lo reflejan. Las cervezas representan 48% del gasto en alcohol en territorio estadounidense. Era 55% en el 2000.

Modelo es la sexta mayor productora del orbe. El atractivo para AB InBev es el dominio del mercado mexicano, que es el cuarto más lucrativo del mundo y está creciendo. En el 2011, Modelo tuvo ventas de 91,203 millones de pesos y ganancias de 11,945 millones.

Las cifras del primer trimestre del 2012 indican un crecimiento de 11% respecto del año anterior. En cerveza, como en el sector financiero, Latinoamérica tiene un futuro más brillante que el primer mundo. El consumo per cápita en México es de 57 litros al año, frente a 78 en Estados Unidos y 107 en Alemania.

AB InBev está acostumbrado a ser un jugador dominante en los mercados en los cuales participa. En Brasil, tiene 70% de participación y en Estados Unidos, ya lo dijimos, cuenta con 50 por ciento. Grupo Modelo tiene 60% en México. Los analistas enfatizan las posibilidades de crecer el margen de utilidad que el grupo belga-brasileño-estadounidense podría obtener en la empresa mexicana. En Brasil, con la productora de la cerveza Brahma, el margen es el doble que en México.

El éxito de las marcas de Grupo Modelo en Estados Unidos, en especial Corona, podría encontrar alguna dificultad en la oficina antimonopolios. Corona es la cerveza importada más vendida en ese país y se añadiría al portafolio de una corporación que ya tiene 50% del mercado. La solución sería la venta de marcas menores, según los expertos.

¿Por qué los accionistas de Modelo estarían dispuestos a vender? FEMSA vendió su división de cervezas a Heineken hace dos años porque encontró una oferta interesante y porque su presidente, José Antonio Fernández Carvajal, concluyó que el mercado cervecero estaba viviendo una consolidación a nivel global que dejaría poco espacio para crecer a grupos nacionales. Dejaron las cervezas y se concentraron en las embotelladoras de Coca-Cola y el desarrollo de las tiendas OXXO.

Los accionistas de Modelo, encabezados por las familias Fernández y Aramburuzabala, seguramente, han llegado a la misma conclusión: los titanes globales están cercando a los gigantes locales. No tienen una relación óptima con sus socios de AB InBev, desde que ellos se hicieron de 50% de la empresa con la compra de Anheuser-Busch en el 2008. Su mayor incentivo sería el precio de venta. Se habla de una cifra cercana a los 15,000 millones de dólares. Este número incluye un sobreprecio sobre el valor de mercado aproximado a 30%, que es usual cuando se trata de paquetes de control de las empresas.

Para México, la inversión multimillonaria es una demostración de confianza, pero al mismo tiempo es la pérdida de un ícono. El mercado cervecero quedará en manos de grupos extranjeros. La cerveza artesanal será el reducto de los empresarios mexicanos. Es menos de 2% del mercado. Lo bueno es que está creciendo a dos dígitos.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx