Pocas veces en la historia vemos mujeres con el liderazgo, la humildad y capacidad de gestión de Angela Merkel, la líder europea más relevante del siglo XXI. Otra gran mujer a la que admiro y tuve el honor de conocer fue Margaret Thatcher, líder excepcional a quien le entregamos la Legión de la Libertad en 2009 para rendirle un homenaje por su vida y su legado. Ambas gobernaron dos países europeos en momentos de enormes desafíos y su influencia, tanto como su legado, han trascendido tiempo y espacio.

Angela Merkel gobernó Alemania durante 4 legislaturas, ganó todas las elecciones a las que se presentó y su popularidad nunca bajó del 50%. Son muchos los aspectos sobresalientes de la canciller alemana quien, tras 16 años al frente del gobierno, ha dejado el poder y también un espacio que será muy difícil llenar. Su cargo pronto será ocupado por un nuevo canciller pero su liderazgo difícilmente será reemplazado.

La líder de Europa tuvo mano firme cuando debía aplicar políticas de austeridad a países del sur de Europa tras la crisis de 2008 y corazón grande para impulsar el mayor plan de estímulos en la historia de la Unión Europea para enfrentar la crisis de la pandemia de COVID-19. 

En cuanto a su legado económico, Angela Merkel es considerada la canciller de la estabilidad. En 2005 recibió un país con cinco millones de desempleados y un crecimiento débil. Dieciséis años después, dejó una Alemania con el desempleo disminuido, creciendo a un mejor ritmo que al inicio de su gobierno y con una carga impositiva menor para las empresas. 

Alexander Zinser destaca que, en 16 años al frente del gobierno, Angela Merkel no nombró a ninguno de sus familiares a un cargo público ni se dejó llevar por la moda o las luces, no compró inmuebles, coches, yates o jets. Nunca estuvo involucrada en ningún escándalo.

Miles de alemanes salieron a sus balcones para aplaudir durante 6 minutos y ovacionar a Merkel despidiéndola en todo el país. Una mujer de principios e ideas claras, que no vivió para su imagen ni para lucirse. En una ocasión un periodista le dijo que estaba usando el mismo traje, que si no tenía otro, a lo que ella respondió: “soy funcionaria, no modelo.” También dejó claro que no tenía quien la ayudara en casa pues ella y su esposo se hacían cargo de las labores domésticas. 

En múltiples ocasiones dejó ver sus emociones y su empatía con todo tipo de personas. Siempre tuvo el valor para defender sus convicciones y en 2014 se enfrentó a una de las pruebas más grandes durante la crisis de refugiados de Siria. Ante cientos de miles de refugiados, Angela Merkel llamó a los alemanes a actuar de forma solidaria con una frase célebre que nos sigue dando una gran lección: “Podemos hacerlo”. 

Ojalá aprendamos tantas lecciones que esta gran mujer nos deja para enfrentar enormes desafíos en un mundo que se (RE)configura a toda velocidad. Hoy necesitamos más líderes como Angela Merkel que realmente “sirvan”. Como ella, estoy convencido de que “podemos hacerlo” y podemos lograrlo. Muchas gracias señora Canciller.

*El autor es Presidente Fundador del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA). Primer Think Tank de jóvenes mexicanos y de Un millón de jóvenes por México.

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