Las instituciones políticas y legales desempeñan un papel central en la creación de un entorno que pueda alimentar la prosperidad y el crecimiento económico.

Angus Deaton, Premio Nobel de economía.

El 11 de julio se conmemora el Día Mundial de la Población, por lo que resulta oportuno reflexionar acerca de los retos que las tendencias poblacionales a nivel mundial y en México representarán para las siguientes décadas, mismos que, si insistimos en desatender, implicarán graves problemas para el futuro.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó, a propósito de esta conmemoración, una serie de datos relevantes. En primer lugar, con base en información del módulo de trabajo infantil 2017, se encontró que la primera causa por la que los niños entre 12 y 14 años no asisten a la escuela no es la falta de recursos económicos sino la carencia de interés, aptitudes y cumplimiento de requisitos para ingresar y mantenerse en la escuela. Esta causa representa casi 50% de las causas para la interrupción de la asistencia a la escuela, mientras que la falta de recursos económicos representa 14 por ciento.

Entre los jóvenes de 15 a 17 años también la principal causa de no continuar estudiando se refiere a la falta de interés, aptitud y requisitos en la misma proporción cercana a 50 por ciento.

Lo anterior implica que las carencias de un sistema educativo, que no crea condiciones que permitan a los niños interesarse en la continuación de sus estudios, ni crear las aptitudes y conocimientos necesarios para continuar y los requisitos asociados a estudiar, limitan su capacidad para continuar los estudios.

Este dato es significativo porque pone de manifiesto que, sin menospreciar las implicaciones que representan las carencias económicas y la desigualdad, es indispensable fortalecer las capacidades del sistema educativo, no sólo para mantener a los niños y adolescentes estudiando sino para garantizar que los conocimientos que adquieren les permitan o bien continuar estudiando o estar en posibilidades de acceder a empleos que les den mejores niveles de remuneración, acordes con las aptitudes y conocimientos adquiridos en la escuela.

Otro dato importante que reporta el Inegi se refiere a los datos de movilidad educativa, que se refiere al nivel de estudios que alcanzan las nuevas generaciones respecto del alcanzado por sus padres.

Al comparar el grado de estudio alcanzado en los hogares mexicanos con el alcanzado por el principal proveedor del hogar, se observa que cerca de 80% tiene un grado escolar superior a aquel alcanzado en su familia de origen.

Poblacionalmente, además, enfrentamos un futuro en el que la presión de una sociedad que gradualmente envejece generará problemas adicionales a los que hoy enfrentamos. Hemos dejado de ser un país de niños y pronto seremos un país de adultos y después de ancianos.

El cambio demográfico es inevitable y tiene consecuencias importantísimas para el futuro crecimiento económico. Las sociedades que presentan tasas de envejecimiento aceleradas ven limitada su capacidad de crecimiento y, consecuentemente, de generar bienestar para sus sociedades.

De los muchos retos que presenta nuestro país, el poblacional y el educativo están intrínsecamente relacionados con el crecimiento económico.

México ha venido creciendo de manera mediocre en las últimas décadas, sin alcanzar a derramar beneficios puntuales para la mayoría de la población. Uno de los motores reales del crecimiento es la generación de empleos.

Si no tenemos políticas públicas orientadas a la generación de empleo y, simultáneamente, a la creación de un modelo educativo que privilegie el fortalecimiento de capacidades concretas y la vinculación de la educación con el aparato productivo nacional, estaremos condenados a un crecimiento mediocre y a tener estudiantes con grados académicos en el papel, pero sin capacidad de encontrar empleos remunerados adecuadamente.

En la raíz de muchos de los problemas que encontramos en el país está la debilidad de nuestro crecimiento. De ahí la importancia de asegurarnos que gobierno y sociedad se enfoquen en la identificación de los factores que, de manera concreta y real, se traduzcan en posibilidades de generar las aptitudes y capacidades reales para atender los empleos también reales que demanda el futuro económico del país.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter:

@martinezsolares

Raúl Martínez Solares

CEO de Mexicana de Becas

Economía Conductual

Desde 2006 fue Director Comercial de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo y a partir de enero de 2012 es Director General de esa empresa.

Es especialista en temas de estrategia de negocios y mercadotecnia; Economía Conductual, cambios demográficos y ahorro previsional de largo plazo, como pensiones y ahorro educativo.