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Opinión

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Planificación forrajera

El cambio climático está modificando el periodo y cantidades en las precipitaciones pluviales anuales, de pasar a un periodo de intensa sequía hasta riesgos de inundaciones en las regiones tropicales de nuestro país.

En ambos casos se presenta escasez de forraje, necesidad de rentas de potreros y, en casos extremos, muerte de ganado. Estos factores hacen que la empresa se estanque o, en el peor de los casos, tenga una pobre o nula rentabilidad.

Una empresa ganadera, independientemente del tamaño (número de animales y superficie), requiere de planificación tanto en aspectos reproductivos, genéticos y forrajeros. Bajo las condiciones actuales de las zonas tropicales, una planificación forrajera es esencial, ya que de ella depende en mucho la implementación de los programas reproductivos y genéticos.

Una planificación forrajera está conformada por la proyección del número de animales y la cantidad de hectáreas destinadas para producción de forraje durante un año, considerando su estacionalidad, que está marcada con el periodo de lluvias.

Las tecnologías que se implementen para la disponibilidad de forraje en la empresa ganadera deberán tener como premisa su complementariedad, para asegurar la alimentación con forraje y garantizar una producción de leche o carne en los periodos críticos.

Las estrategias forrajeras como praderas en monocultivo, praderas mixtas (entre leguminosas y gramíneas), bancos de biomasa, ensilado, etcétera, se consideran como alternativas ya que, si nos basamos en una sola de ellas, corremos el riesgo de no tener suficiente forraje cuando se requiera.

Una empresa ganadera con 12 vacas en producción de leche, que tenga 8.2ha de praderas manejados con cerco eléctrico, suplementando 15 kg/animal/día (lo cual requerirá de 1.75 ha de maíz para ensilar), tiene garantizada su alimentación durante la época seca, pero además tiene la posibilidad de incrementar 0.5 unidades animal (equivalente a un becerro de 250 kg) durante el pastoreo.

Esta estrategia hace que se incremente el ingreso en 4,500 pesos por la venta del becerro y un ahorro de 7,700 pesos, al evitar la compra de pacas de forraje seco, de baja calidad nutritiva, en la época seca.

Es importante tener en cuenta que implementar un pastoreo en praderas como única alternativa forrajera no garantizará la disponibilidad de forraje en la época seca, por lo que se debe buscar otra estrategia para complementarla.

*Beltario Vázquez Aguilar es promotor en el Centro de Desarrollo Tecnológico La Noria. La opinión es del autor y no coincide necesariamente con el punto de vista oficial de FIRA. bvazqueza@fira.gob.mx

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