La semana pasada se llevó acabo, como cada año, el Seminario de Perspectivas Económicas, convocado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Al igual que en años anteriores, se contó con la participación de funcionarios públicos de las principales dependencias relacionadas con los temas económicos y financieros del país, con el Gobernador del Banco de México, así como de analistas privados y directivos de organismos financieros internacionales; con el fin de conocer sus puntos de vista, tanto personales como institucionales, respecto de cuáles son los escenarios más probables para México en este 2021.

Al respecto llama la atención inicialmente, el hecho de que existe en principio, una importante divergencia entre la visión gubernamental y la visión de los principales analistas, respecto de lo que será más probable que ocurra en términos económicos para nuestro país.

Desde la visión de los analistas y en cierta medida de representantes de organismos financieros internacionales, el crecimiento económico para este año responderá al resultado del rebote por la enorme caída de la economía en el año previo, que por el resultado de un retorno a una nueva senda de crecimiento. El principal fundamento de ello es que antes de la pandemia ya presentaba un proceso de contracción de la economía en sus principales indicadores, sin una perspectiva clara de recuperación.

Un factor importante de riesgo que tanto desde el gobierno como desde fuera del gobierno se anticipa como crítico, será la efectividad y la velocidad con que nuestro país lleve a cabo el proceso gradual de inmunización, a través de las vacunas autorizadas a nivel mundial.

Un proceso de inmunización lento e ineficiente necesariamente retrasará varios meses la reactivación en ciertos sectores y mantendrá la presión sobre la infraestructura de los servicios de salud, lo que impactará negativamente en la velocidad del rebote económico y la consistencia de este.

Otro factor que se señaló como preocupante es el relacionado con el bajo margen de maniobra fiscal que tiene el gobierno en este año. Si bien en cierto sentido, ante la negativa para contratar deuda y apoyar mediante estímulos fiscales a los sectores más afectados por la pandemia, el gobierno no elevó su endeudamiento; las propias condiciones económicas globales, a las que se suma una contracción previsible de los ingresos por una afectación de los impuestos recaudados (dado un menor nivel de actividad económica), reducirán el margen de maniobra fiscal del gobierno. A ello se pretende sin embargo responder con una visión que favorece un gobierno pequeño; aún a costa de desaparecer funciones y procesos significativos para una adecuada operación gubernamental o que fueron creados con el propósito de crear mecanismos profesionales de transparencia y eficiencia en procesos de decisión gubernamental.

En términos generales, existe coincidencia en que la pandemia, que llegó en medio de una contracción económica iniciada desde finales del 2018, sin duda exacerbará además los niveles existentes de inequidad y desigualdad económica; los que no sólo son indeseables en términos de justicia, sino que aceleran los desequilibrios económicos e impiden un crecimiento sostenido de largo plazo.

Será importante diferenciar desde los primeros meses del año, que sectores efectivamente recobrarán gradualmente el crecimiento y cuales simplemente mostrarán el efecto de un rebote, por la magnitud de la caída previa; recordando la máxima financiera que señala que “hasta un gato muerto rebota, sí que cae desde suficiente altura”.

raul@martinezsolares.com.mx

Raúl Martínez Solares

CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo

Economía Conductual

El autor es politólogo, mercadólogo, financiero, especialista en economía conductual y profesor de la Facultad de Economía de la UNAM. CEO de Fibra Educa y Presidente del Consejo para el Fomento del Ahorro Educativo.

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