Lectura 7:00 min
Peña Nieto y Ninel Conde
Por un perro que maté, mataperros me llamaron , dice un refrán. En sentido figurado el dicho propone que por un error cometido éste estigmatiza a quien lo perpetró al grado de darle título de especialista. Así le ocurrió a Ninel Conde, quien cometió el error de confundir el tsunami con el surimi y se convirtió en trending topic del Twitter al grado de quedar marcada como ignorante y tonta. De ser una mediana -soy amable con la damita- actriz y cantante, se convirtió en el objetivo de burlas y chanzas a costa de su falta de conocimientos. En Internet se encuentran al por mayor chistes, otrora de gallegos, aplicados a la nueva Aventurera además de otros creados, especialmente para resaltar su incultura. (Dice Ninel que los hombres son de Marte, las mujeres de Venus y los tucanes de Tijuana).
En contrapartida con el título de iletrada Ninel ganó popularidad y llamó la atención sobre su persona. Hoy es más conocida por el público que cuando cometió el aludido error. Con lo que le sucedió se confirma la frase que circula en el medio artístico y que dice: Que se hable de ti aunque sea bien .
Peña Nieto mataperros
Quise introducir el tema de mi columna con el ejemplo de lo sucedido a la cantante de la rola titulada El bombón asesino porque me pregunto ¿cómo repercutirá en la popularidad de Enrique Peña Nieto el perro que mató el pasado sábado en la Feria del Libro de Guadalajara?
Por lo pronto, lo que ya se ha denominado el librogate en el que se vio involucrado el precandidato único del PRI a la Presidencia de la República incidió en su cuenta en Twitter -@EPN- que se incrementó de casi 2,000 seguidores diarios a 5,000 a partir del día que confundió a Krauze con Fuentes.
Me atrevo a decir que en México, país donde la inmensa mayoría no leemos ni la letra chiquita de los contratos que firmamos, el que un político no sea aficionado a la lectura más que un defecto puede ser un generador de empatía con la población.
Tal vez el dislate libresco en el que incurrió el mexiquense lo haga -como a su paisana Ninel- más popular. Sin embargo, no deja de ser preocupante para él y sus asesores la manera como puso de manifiesto un área vulnerable de su personalidad de la que más adelante me ocuparé.
Gandhi
En los últimos años ha destacado en los anuncios espectaculares que surgen como plaga en el paisaje urbano, la ingeniosa campaña publicitaria de las librerías Gandhi. Frases inteligentes que, tal vez, no motiven a la inmediata compra de un libro, pero que sin duda han posicionado a la marca de manera memorable.
Ofrezco al lector un catálogo de los precitados anuncios. Lo hago por dos motivos: uno, considero que valen la pena por su agudeza y sentido del humor. Dos: porque amanecí con un problema de índole sexual -ando muy huevón- y necesito llenar el espacio de esta colaboración. Aquí les van algunos textos leídos en los espectaculares de marras: Yo leo. Presente perfecto . Si no lees te vas a ir al infierno. (Aplican restricciones) . En el motel de acá atrás no están leyendo . ¡Sálvese quien lea! . Si sus hijos no le piden libros, regale a sus hijos . 5 de cada 10 lectores son la mitad . Si dices cercas es porque todavía estás lejos . ¿Cómo le dice un mexicano a su hijo que lea? Hijolee . Si las letras con sangre entran el país ha de estar leyendo mucho .
Menos Face y más Book
Esta frase, también anuncio de Gandhi, ha estado circulando en las redes sociales con dedicatoria a Peña Nieto. El notorio sentido del humor del mexicano en pocas horas creó una serie de anuncios de la cadena de librerías citada destinados al exgobernador del Estado de México: Bienvenido Peña Nieto. (Tenemos libros al 3 x 1) . PRImero lee . No le regales tu voto a Peña Nieto, mejor regálale un libro . Lee que no te de Peña ajena . Bruce Lee Peña No Ninel no estás sola. Con amor, Enrique . Mi abuela decía si no lees vas a dar pena nieto .
La proliferación de frases, con Peña Nieto como sujeto, atribuidas a la campaña publicitaria de la cadena de librerías precitada motivó que su gerente de Mercadotecnia, Alberto Achar Abadí, declarara que éstas no forman parte de su estrategia publicitaria: No es la línea de comunicación que nosotros manejamos y no son anuncios emitidos por nosotros -expresó-. Aprovechó la ocasión para hacer notar la simpatía de la gente por sus librerías: Nos sentimos halagados de ver cómo la gente tiene esos vínculos afectivos por nuestra marca -comentó.
Otros de los anuncios, imputados a Gandhi, que corren por las redes sociales hacen alusión al retweet de Paulina, la hija adolescente de Peña: Soy prole ctura . Libro mata copete. Hija mata campaña .
Respecto del RT enviado por su hija y redactado por el novio de ésta, Peña Nieto tomó serias medidas. Primero, a través del mismo medio, se disculpó por la reacción emotiva de Paulina por mi error en la FIL . Luego le escondió a la adolescente su iPod, su iPad, su laptop y todo aquel instrumento con el que pueda emitir un RT debajo del colchón de su cama. Lo que no sabe es qué hacer con el noviecito.
El talón de Aquiles
Escribí, líneas arriba, que con el desacierto cometido en la Feria Internacional del Libro, Peña Nieto había mostrado un área vulnerable de su personalidad. Contra lo que pudiera pensarse al referirme a su fragilidad, para mí, ésta no radica en su aparente ignorancia. Me explicó: Dar el nombre de tres títulos de libros cualquier egresado de la preparatoria lo puede hacer. Tan sólo con localizar en el disco duro del cerebro los clásicos que, como dijo Mark Twain, son aquellos libros que todo mundo desea haber leído, pero a los que nadie quiere leer , bien pudo haber citado Don Quijote de la Mancha de Cervantes, Hamlet de Shakespeare, El Lazarillo de Tormes -este tiene la ventaja de carecer de autor. Libros que, repito, es necesario saber de su existencia y la de sus autores para pasar aunque sea de panzazo la asignatura de Literatura en la enseñanza media superior.
La pregunta no era difícil de contestar, pudo haber respondido con los títulos y autores de sus libros de Derecho que en su calidad de estudiante de la materia debió de haber hojeado -u ojeado- alguna vez. También bien pudo recurrir a nuestro Premio Nobel, Octavio Paz, ¿quién más o menos informado no sabe que es el autor de El Laberinto de la Soledad? ¿Quién que haya pasado por tercero de secundaria no sabe la existencia de Juan Rulfo y sus obras Pedro Páramo y El llano en llamas?
Lo que me preocupa a mí, dado la intencionalidad tan alta de voto que tiene el susodicho precandidato del PRI, no es que nos gobierne alguien que carece de cultura libresca. López Portillo era un buen lector, además cultivaba la pintura y la escritura y así nos fue con él.
Lo que debe inquietar al elector y, sobre todo, al equipo del aspirante del tricolor es su obnubilación mental cuando lo sacan del guión preestablecido. Su nula capacidad de reacción ante lo inesperado. La ausencia de facultades para improvisar.
Aunque la ventaja de Peña en las encuestas es muy alta, bastó una pregunta: ¿Cuál es el libro que ha marcado su vida? para despeinar al precandidato. Lo bueno para él es que volverá a levantar su copete con el peine del olvido o con la pistola de aire del próximo escándalo.
Pero sus contrincantes no van a olvidar una de sus flaquezas que él mismo se encargó de mostrar. ¡Aguas! ¡Imaginémoslo en un debate con AMLO!