Decisión. La instalación de parquímetros en colonias del Distrito Federal como Roma, Condesa y Anzures ha polarizado a vecinos y desatado una amplia polémica sobre su viabilidad. Incluso, el tema se ha llevado a consulta pública, mecanismo útil en ciertos casos, pero inaceptable en éste, por la urgente necesidad de reordenar y liberar espacios públicos e imprimir movilidad a zonas de intenso tráfico vehicular.

En este diferendo rondan también intereses de quienes han hecho de las calles un negocio privado, bajo la protección de autoridades deshonestas.

En efecto, mafias de franeleros, lavacoches, guardias privados y hasta conserjes de edificios invaden calles con enseres diversos para reservar sus lugares con fines de lucro.

En una democracia los actos de autoridad no siempre exigen el previo consenso o aval vecinal, pues basta que las autoridades indiquen con precisión las circunstancias especiales, razones particulares o causas inaplazables tomadas en cuenta para emitir una decisión de gobierno.

En este caso, los fundamentos y estudios técnicos sustentan una política pública razonada, con base en la cual el gobierno debe tomar decisiones para beneficio común.

Es imposible darle gusto a todos, empero, sobre cualquier interés particular o de grupo debe prevalecer el de la mayoría. La vía pública es de todos y su uso debe regularse para evitar caos. La ciudad de México es una urbe evolucionada en muchos sentidos, pero acusa rezagos respecto a otras en cuanto a su movilidad y dinamismo. Otras ciudades como París, Madrid, San Francisco o Nueva York, por ejemplo, demuestran que los parquímetros, en ciertas circunstancias, son una probada y necesaria solución, como los semáforos viales.

Opinión de expertos

La oficina mexicana del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), organismo británico por sus iniciales en inglés, realizó una investigación contundente sobre los beneficios del parquímetro en Polanco. Concluyó que, en comparación con el año pasado, decreció en 78% el tiempo promedio de búsqueda de estacionamiento, lo cual implica 80.8 millones de kilómetros no recorridos en automóvil y 6 millones de horas-hombre ahorradas en dicha zona de la delegación Miguel Hidalgo.

Como automovilista constato que el tiempo máximo para encontrar ahora estacionamiento en Polanco es de tres minutos y antes –cuando no había parquímetros– demoraba en promedio 15 a 20 minutos.

Nótese, además, que el Distrito Federal genera beneficios al destinarse 30% del ingreso, por parquímetro, a mejorar la colonia donde se instala.

Principio de orden

Los parquímetros, como apoyo a los programas integrales de movilidad de la ciudad de México, generan orden, sana convivencia, ahorro de tiempo, certidumbre al estacionar el automóvil, fomentan cultura de la legalidad y evitan la proliferación indebida de franeleros.

Las ventajas se ven, se sienten y son palpables en Polanco y Lomas de Chapultepec en la delegación Miguel Hidalgo, donde la gente jamás permitirá un retroceso en el programa.

Es indudable que los parquímetros, con acciones complementarias, deben ampliarse a las zonas más congestionadas del Distrito Federal en favor del reordenamiento vial general.

El adelanto

Mientras tanto el asambleísta del PRD, Manuel Granados, pule argumentos contundentes para la búsqueda de consensos en la ALDF, de cara a la inminente reforma política del Distrito Federal, una aspiración legítima de los capitalinos para transitar a la plenitud de derechos en igualdad de condiciones, como en el resto de los estados de la República. Nos ocuparemos de este tema en próximas entregas.