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Nuevos patrones de consumo de productos usados
La economía debe comenzar a basar su crecimiento en variables distintas al consumo para aminorar el calentamiento global.
Hay una nueva forma de compra y venta de productos a través de las redes sociales, particularmente en WhatsApp, que puede ayudar a combatir el cambio climático, pero para ello, se debe crear conciencia de la necesidad, entre otras cuestiones, de cambiar la forma de consumir, comerciar y producir.
En las algunas zonas y ciudades del país, se han formado grupos de WhatsApp, que se denominan “Trueque/venta usados” en los que los habitantes de un determinado lugar de las ciudades ofrecen bienes usados o semi usados que van desde ropa, televisores, juguetes, muebles y menaje de casa en general, hasta calzado de niños y niñas o artículos deportivos. Absolutamente todo lo que ya no se ocupa en un hogar o se quiere sustituir, se ofrece y pone en venta, en lugar de desecharlo como sucedía antes.
Asombrosamente también tienen mercado algunos de los productos que ofrecen como es el calzado deportivo usado para caballeros o damas y ropa -igualmente deportiva usada-. Estos productos se ponen en venta sin pena alguna en los grupos de la red social. Su precio va disminuyendo a lo largo del tiempo, hasta que cae con algún cliente despistado. Literalmente es un mercado libre.
Incluso consumidores potenciales, antes de adquirir algún bien, preguntan en estos grupos de venta de usados o trueque, si alguien tiene el producto que buscan. Esto orilla a concluir, que puede estarse gestando un interesante cambio en los patrones de consumo, que se comienzan a internalizar.
Desde luego, no todas las personas que compran y venden usado se percatan que ayudan al medio ambiente y a un futuro sustentable. Sin embargo, aún sin percibirlo, provocan que se adopten nuevos patrones de consumo que se requieren para transitar a economías más verdes, con desarrollo sustentable, que es en lo que mayormente se debe poner el dedo en el renglón.
Además, el trueque y/o compra de productos seminuevos, indirectamente bajan el consumo energético y la emisión de gases y compuestos de efecto invernadero porque disminuye la demanda de productos nuevos y, por lo tanto, su producción.
Éste -el proceso productivo- va a tener que irse modificando ante estos cambios en el consumo. Deberán ser atractivos para el consumidor y esto será si utilizan como lo dispone la ley general de cambio climático tecnologías limpias, que reduzcan el consumo energético y la emisión de gases y compuestos de efecto invernadero. Algún valor agregado tendrán que ofrecer los bienes nuevos para que sean elegidos en lugar de los usados y, esto será que garanticen al consumidor que las tecnologías usadas son limpias.
Este incipiente cambio en los patrones de consumo es una noticia alentadora para quienes están conscientes de la necesidad de modificar las forma en la que se adquieren los bienes por cuestiones de protección al ambiente y generar condiciones de viabilidad de la vida de los distintos Reinos en el planeta Tierra.