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No hay desfile, porque ?ya no hay revolución
Según consigna el Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana (INERMH), en 1917, por primera vez en la ciudad de México se organizó una manifestación masiva para celebrar el 20 de noviembre, fecha del inicio de la Revolución Mexicana. No volvió a realizarse ningún evento conmemorativo hasta el 20 de noviembre de 1928, cuando se efectuó, para evocar el comienzo del movimiento de 1910, una carrera de relevos. (Simbólica forma de expresar: Quien bailó en ésta, en la próxima se sienta ).
Al año siguiente, por el mismo motivo, se llevó a cabo un desfile militar-deportivo en el Campo Militar de Balbuena. Posteriormente, el 20 de noviembre de 1930, un desfile similar se efectuó en las calles del Centro Histórico.
En el año de 1936, por decreto del Senado de la República, el festejo se hizo oficial, aunque no fue sino hasta el año 1941 cuando del Primer Mandatario del país, a la sazón don Manuel Ávila Camacho, presidió el desfile que se hizo tradicional en la capital y en las entidades federales de la República, para celebrar la gesta histórica que modernizó al país -según se decía año con año.
Con el tiempo, la parada revolucionaria enfatizó lo deportivo y atenúo lo militar. Recuerdo que cada Secretaría de Estado presentaba una tabla gimnástica o una pirámide humana -donde echaban relajo Conchita, la del archivo; Nacho, el conserje y Ontiveros, el de la oficialía de partes. También se hizo costumbre aprovechar la ocasión para entregar el Premio Nacional del Deporte y para que el Ejecutivo tuviera un encuentro con las Fuerzas Armadas.
El desfile lo cerraba, invariablemente en cualquier plaza donde se ejecutara, la Asociación de Charros para, con ello, recordar que la Revolución se hizo a caballo.
En el año 2000, llegó al poder Vicente Fox, apoyado por el Partido Acción Nacional, la contraparte del Revolucionario Institucional; se especuló sobre el antirrevolucionarismo del gobierno en turno, que propiciaría la no conmemoración del suceso que dio origen al PRI. Para sorpresa de los blanquiazules a ultranza, que se dieron cuenta que Fox tenía de panista lo que los hermanos Bribiesca Sahagún de honrados, la festividad fue respetada y el desfile consumado.
Sólo en el 2006, año electoral, el gobierno foxista anunció la cancelación del desfile del 20 de noviembre, para ser sustituido por una ceremonia cívica en los Pinos. Se sospechó que la anulación del tradicional suceso y su reemplazo por el acto pinolero fue a consecuencia del anuncio que hizo Andrés Manuel López Obrador de tomar posesión como presidente legítimo ese día, en el Monumento a la Revolución.
Respecto de la supresión del evento, don Rubén Aguilar, vocero de Fox, hizo gala de su malabarismo verbal para argumentar que el Ejecutivo guanajuatense replanteó cancelar viejos ritos y revalorar las fechas significativas al tenor de nuestros nuevos códigos políticos .
En el 2007 y el 2008, con Felipe Calderón al frente de las instituciones nacionales, prosiguió, en la capital del país, la abolición implantada en el último año foxista. En el 2009, al acercarse el centenario de la primera revolución social del siglo XX, la usanza de marchar en orden y formación fue revivida y dotada de un carácter militar muy ad hoc con el gobierno guerrero -aunque jamás pronunció la palabra guerra- del michoacano.
En el 2010, Centenario de la Revolución, el gobierno federal festejó por todo lo alto, además del desfile militar en el que participaron el ejército y la marina, hubo carros alegóricos con personajes de la Revolución y adelitas, actos ecuestres y el uso de la artillería pesada usada durante la confrontación armada, adaptada para acribillar a los espectadores con confeti.
Ya engolosinado con lo festivo-militar-armado, el Mandatario, que como ex Presidente le cuesta al erario 9 millones 750,000 pesos anualmente, se siguió con los desfiles revolucionarios del 2011 y el 2012.
El regreso del Partido Revolucionario Institucional hizo suponer que se le daría un gran fausto al aniversario del acontecimiento que le da denominación de origen a la susodicha institución política. Sin embargo, antier, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, declaró que no se había previsto ningún evento conmemorativo de esta fecha.
A mi modo de ver, el gobierno federal, aunque príista, hizo lo indicado. ¿Para qué celebrar un movimiento cuyos ideales están extintos? Además, ¿cómo festejar la Revolución cuando el monumento dedicado a ella está ocupado por los maestros de la CNTE?
Boda de Juanito
Luego de una incursión televisiva, en el reality show La Isla, del que fue expulsado, Rafael Acosta Juanito anuncia su futura boda, que podría celebrarse el próximo mes de febrero - pero si hace mucho frío la adelantamos para diciembre .
Juanito, quien conoció a su novia hace 6 meses en un evento, adelantó que la ceremonia nupcial se llevará a cabo en el Zócalo. Sin falsa modestia, el ex candidato a delegado de Iztapalapa, manifestó que la suya va a ser la boda del milenio .
Todo suena muy bien, lo único que sería una calamidad para el novio es que éste, después de firmar el acta matrimonial, fuera sustituido para consumar la luna de miel por quien designe el actual jefe de Rafael Acosta.