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No es el mismo Putin hoy que el de hace 20 años
Veinte años atrás el presidente Putin decía que el acercamiento de la Unión Europea a las fronteras de Rusia era una oportunidad para la cooperación; la ampliación de la OTAN hacia el este en 1999 no le parecía una amenaza. Por el contrario, trató conseguir que Estados Unidos o la OTAN cooperaran con Rusia en lo que consideraba problemas de seguridad comunes.
El historiador Timothy Snyder lo recuerda en su libro El camino hacia la no libertad (Galaxia Gutenberg, 2018).
Después de los atentados terroristas contra las Torres Gemelas y el Pentágono, Putin se ofreció a cooperar con la Alianza Atlántica en los territorios limítrofes con Rusia.
La ampliación de la UE en 2004 tampoco le pareció una amenaza. Al contrario, ese año habló positivamente de la futura integración de Ucrania.
En 2008 asistió a la cumbre de la OTAN en Bucarest.
En 2009, el presidente Medvédev (Putin era primer ministro) permitió que aviones estadounidenses sobrevolaran Rusia para abastecer a las tropas en Afganistán.
En 2010, el embajador de Rusia ante la OTAN, Dmitri Rogozin, expresó su inquietud por la posibilidad de que la Alianza saliera de Afganistán. Rogozin se quejó de la falta de espíritu de combate de la OTAN; veía un “ánimo de capitulación”. Quería ver tropas de la OTAN en la frontera rusa.
La base de la política exterior rusa en 2011 no era que la Unión Europea y Estados Unidos fueran amenazas. Era que debían de cooperar con Rusia con igualdad.
En 2013, la economía de la Unión Europea era mayor que la de Estados Unidos y la de China, y aproximadamente ocho veces mayor que la de Rusia.
Era necesario definir el éxito no en función de la prosperidad y la libertad sin en función de la historia.
Timothy Snyder no señala a la historia en particular. Él escribe: sexo y cultura.
Son 20 años, pero podrían ser dos diferentes presidentes Putin.
El ruso debería de ver lo que ocurre con Maduro en Venezuela. El aislamiento es un arma poderosa en el siglo XXI.
@faustopretelin

